El Edificio Borrull abre una nueva etapa para los servicios sociales municipales de Castellón tras completar durante las últimas semanas el traslado de los Servicios Sociales de Base y de los recursos correspondientes al Distrito Centro. Hasta ahora se prestaban desde el edificio Quatre Cantons. Además, la nueva sede cuenta con más de 2.000 metros cuadrados. Allí se concentra buena parte de la atención dirigida a las familias y personas en situación de vulnerabilidad.
La alcaldesa de Castellón, Begoña Carrasco, ha visitado este miércoles las instalaciones junto a la concejala de Bienestar Social, Clara Adsuara. Lo ha hecho para conocer su funcionamiento una vez completado el traslado.
Carrasco ha destacado que el inmueble «se ha convertido en un espacio clave para la atención ciudadana y el bienestar de los vecinos y familias castellonenses», gracias a unas instalaciones que considera más modernas y funcionales. Estas son necesarias para atender áreas especialmente sensibles.
La alcaldesa ha señalado que «el Edificio Borrull simboliza una nueva etapa en la prestación de los servicios sociales de nuestra ciudad. Supone un salto de calidad, permite dignificar la atención que prestamos a la ciudadanía, a las familias castellonenses, y ofrece a los profesionales mejores espacios para desarrollar su trabajo».
Ocho nuevas plazas en los servicios sociales
El traslado coincide con un refuerzo de la plantilla municipal mediante la creación de ocho nuevas plazas estructurales para funcionarios, trabajadores sociales y educadores sociales.
«Lo hemos dicho muchas veces y lo vamos a seguir repitiendo: este Gobierno municipal no va a dejar a nadie atrás», ha afirmado Carrasco.
Los Servicios Sociales de Atención Primaria Básica han atendido a 1.716 familias derivadas de recursos de Inclusión Social, Prevención e Intervención con Familia y Promoción de la Autonomía Personal.
La atención a las personas en situación de mayor vulnerabilidad constituye uno de los principales ámbitos de actuación. El Ayuntamiento destinó durante 2025 más de 2,8 millones de euros a prestaciones económicas de emergencia social y mejora de la autonomía. En total, se aprobaron más de 5.400 ayudas.
Entre ellas destacan las ayudas de alimentación e higiene, con una dotación de 1,6 millones de euros. Las prestaciones permiten también afrontar gastos básicos como electricidad, agua o gas y necesidades relacionadas con la vivienda.
En este último apartado, el Ayuntamiento destina más de 1,1 millones de euros a ayudas al alquiler. El sistema municipal contempla asimismo otras prestaciones, entre ellas las destinadas al comedor escolar.
190 personas participan en los itinerarios de inclusión
Entre los nuevos recursos sociales figura el programa de Itinerarios de Inclusión Social, que se desarrolla por primera vez en Castellón. Busca acompañar a personas con escasos recursos o en riesgo de exclusión para mejorar su autonomía y sus posibilidades de acceso al mercado laboral.
Actualmente participan en el programa 190 personas, de las que 117 son mujeres y 73 hombres. El tramo de edad más numeroso se sitúa entre los 30 y los 50 años.
Para desarrollar el programa se han contratado 15 profesionales, entre trabajadores e integradores sociales. Todos prestan servicio en los seis distritos de Castellón y acompañan a los participantes durante todo el proceso.
«No hay mejor política social que el empleo. Nuestro objetivo es que las personas que atraviesan una situación de vulnerabilidad puedan recuperar su autonomía y contar con herramientas y oportunidades para avanzar», ha señalado Carrasco.
El SASEM comienza a atender problemas de salud mental
Bienestar Social también presta el Servicio de Atención y Seguimiento para las personas con problemas de Salud Mental (SASEM), desarrollado en colaboración con la Generalitat Valenciana.
El recurso ofrece atención integral a personas empadronadas en Castellón con problemas de salud mental, así como a sus familias y su entorno. Actualmente dispone de una trabajadora social y un psicólogo, aunque está prevista la incorporación progresiva de educadores sociales, integradores sociales y terapeutas ocupacionales.
El programa ya ha intervenido con 22 personas y durante el último trimestre del año incorporará actividades grupales dirigidas tanto a los usuarios como a sus familias.
Más de dos millones para 37 entidades sociales
Carrasco también ha destacado la colaboración municipal con las entidades sociales de Castellón, a las que ha definido como «los ojos, las manos y el corazón que permiten que la solidaridad y los cuidados lleguen a todos los rincones de la ciudad».
Las 37 asociaciones beneficiarias de convenios municipales tuvieron sus acuerdos preparados durante el primer semestre del año. Estos convenios abarcan ámbitos como Bienestar Social, Familia e Infancia, Interculturalidad y Cooperación y representan una aportación municipal superior a los dos millones de euros.
Según los datos facilitados por el Ayuntamiento, se trata de la mayor cifra destinada a estos convenios desde 2019. Además, la mayoría de ellos han experimentado incrementos de entre el 5 % y el 20 %.
«Las entidades sociales realizan una labor fundamental y llegan allí donde la administración no puede llegar por sí sola. Por eso queremos reconocer su trabajo y reforzar nuestra colaboración con ellas», ha apuntado la alcaldesa.
Servicios municipales y autonómicos en Borrull
El Edificio Borrull permite además concentrar en un mismo inmueble servicios municipales y dependencias de la Generalitat relacionadas con los servicios sociales. El objetivo es facilitar las gestiones y la atención a los usuarios.
Carrasco ha aprovechado la visita para reivindicar el acuerdo alcanzado durante el actual mandato entre el Ayuntamiento y la Generalitat para la utilización del inmueble por parte de los servicios municipales. Además, la alcaldesa ha contrapuesto esta situación con la etapa anterior y ha atribuido al desacuerdo entre los anteriores gobiernos autonómico y municipal que los servicios del Ayuntamiento no se instalaran entonces en Borrull.
«Con el anterior gobierno municipal, los castellonenses se quedaron fuera de este edificio de Borrull por las disputas entre el president Ximo Puig y la alcaldesa Amparo Marco. Y ha sido el actual Gobierno municipal en el Ayuntamiento, con el actual gobierno de la Generalitat, gracias a un convenio, el que ha conseguido que los castellonenses sean atendidos en estas instalaciones», ha afirmado.
La alcaldesa ha defendido que el traslado no supone únicamente un cambio de ubicación. Se trata, además, de una oportunidad para avanzar hacia una atención social más cercana, accesible y adaptada a las necesidades de los usuarios.
«Estamos poniendo más recursos, más profesionales y mejores instalaciones al servicio de quienes más lo necesitan. El Edificio Borrull representa esa nueva etapa y demuestra nuestro compromiso con una ciudad que cuida, acompaña y ofrece oportunidades a sus vecinos», ha concluido.






