La Policía Local de Vila-real ha detectado en los últimos cuatro meses 23 casos de uso irregular de tarjetas de estacionamiento para personas con movilidad reducida, entre ellos conductores que han utilizado fotocopias de los documentos o incluso tarjetas pertenecientes a personas fallecidas para aparcar en plazas reservadas.
Según ha detallado la Unidad de Tráfico, estas actuaciones se han centrado en el control del uso de las tarjetas azules que permiten estacionar en las plazas destinadas a personas con movilidad reducida. Estos controles se han realizado en distintas zonas del municipio, especialmente en áreas donde se concentran este tipo de estacionamientos.
Como resultado de estas inspecciones, se han tramitado 12 denuncias contra conductores que han utilizado fotocopias de la tarjeta de estacionamiento. Esta práctica está prohibida, ya que la normativa obliga a exhibir siempre el documento original para garantizar su autenticidad y evitar su reproducción fraudulenta.
Además, los agentes han interpuesto cuatro denuncias a personas que han aparcado con tarjetas correspondientes a usuarios ya fallecidos. Este uso indebido se considera especialmente grave, porque implica aprovecharse de un derecho que se ha extinguido y que debería haber sido dado de baja.
Los controles también han permitido detectar dos casos de utilización de tarjetas caducadas, es decir, documentos cuyo periodo de vigencia ya había expirado pero que se seguían mostrando en el vehículo como si estuvieran en regla.
A estas infracciones se suman otras dos denuncias dirigidas a conductores que han utilizado tarjetas de terceras personas para beneficiarse de las plazas reservadas. En estos casos, los titulares de las tarjetas no se encontraban presentes, lo que vulnera las condiciones de uso establecidas para estos permisos.
Actuaciones penales y recordatorio de la normativa
La Policía Local ha informado de que, además de las sanciones administrativas, se han realizado tres actuaciones de carácter penal. En estos episodios se ha comunicado lo sucedido a la autoridad judicial ante la posible comisión de un delito relacionado con la falsificación documental o el uso fraudulento de autorizaciones.
El cuerpo policial ha recordado que las tarjetas de estacionamiento para personas con movilidad reducida son personales e intransferibles. Solo se pueden utilizar cuando la persona titular viaja en el vehículo, ya sea como conductora o como pasajera, y deben colocarse de forma visible en el salpicadero.
La Policía Local ha subrayado que el uso indebido de estas tarjetas perjudica directamente a quienes realmente necesitan estos espacios reservados para poder acceder con más facilidad a servicios básicos, comercios o centros sanitarios. Al ocupar indebidamente estas plazas, se limita la movilidad de personas que dependen de ellas en su día a día.
Por este motivo, la Policía Local de Vila-real ha indicado que mantendrá y reforzará los controles en las zonas de estacionamiento reservadas. El objetivo es garantizar el cumplimiento de la normativa y asegurar que las plazas destinadas a personas con movilidad reducida se utilicen de forma correcta y por quienes tienen reconocido ese derecho.






