Sin ataduras al Partido Popular, Jorge Monferrer se presentó por la formación conservadora a la alcaldía de Burriana hace 3 años y desde entonces ostenta la vara de mando con mano firme y algún sobresalto con los que fueron sus socios de gobierno. Además, es un apasionado de la capital de la Plana Baixa (acumula múltiples actividades sociales y deportivas en numerosos ámbitos de la localidad). Este directivo de banca de 56 años, casado y con dos hijos, repasa en esta entrevista la actualidad que rodea al municipio. Pone especial énfasis en dos de los proyectos fundamentales para su futuro: Sant Gregori y l’Arenal.
Usted llegó a la alcaldía de Burriana hace 3 años con la intención de devolver a la localidad su condición de capital de la Plana Baixa. ¿Cree que lo ha conseguido ya?
Eso es un proceso, no se pierde de un día para otro ni se recupera de golpe. Es un trabajo que hemos iniciado para situar a Burriana donde se merece. Además, hemos conseguido presencia en numerosas instituciones que no tenía, como un diputado en la Diputación, un secretario autonómico en la Generalitat. Hemos tenido directora general y teníamos senador. Por lo tanto, estamos consiguiendo que Burriana vuelva a tener voz en los diferentes estamentos políticos y que la ciudad vuelva a estar viva con inversiones y siendo punto de atracción.
En lo que se refiere a gestión municipal, en numerosas ocasiones ha destacado iniciativas como el plan de choque de limpieza, las inversiones para el refuerzo de la Policía Local o en infraestructuras. ¿De cuál de los proyectos se siente más orgulloso?
De lo que me siento más orgulloso es de cumplir una promesa que hice en campaña: mantener el contacto permanente con los vecinos, la escucha activa. Prometí que seguiría haciéndolo mientras fuera alcalde y llevamos tres años manteniendo esas reuniones. También estoy orgulloso de haber cumplido las promesas de una ciudad más limpia, mejor iluminada y más segura. A los seis meses de entrar en el gobierno local ya teníamos un acuerdo con Fobesa para ese plan de choque que ha conseguido que nuestra ciudad esté mucho más limpia. Poco tiempo después ya habíamos incorporado 23 nuevas plazas de policía para que la gente se sienta más segura. Y ya hemos sustituido 6.000 luminarias, todas y cada una de las farolas de nuestra ciudad. Les hemos puesto un control domotizado para que se pueda controlar cuándo se funden, qué intensidad queremos que tengan, en qué horario,…
Estamos consiguiendo que Burriana vuelva a tener voz en los diferentes estamentos políticos y que la ciudad vuelva a estar viva con inversiones y siendo punto de atracción
Jorge Monferrer
Uno de los proyectos capitales para el desarrollo económico de Burriana es Sant Gregori. Recientemente han adjudicado la redacción del proyecto. ¿Diferirá mucho el planeamiento futuro del que había en el pasado?
No puede diferir mucho porque sería iniciar un nuevo proyecto. Desgraciadamente no voy a hacer el proyecto que me gustaría, voy a hacer el proyecto que puedo hacer. Estamos hablando de un proyecto diseñado hace 25 años que no contemplaba carriles bici ni el concepto actual de ciudad. Sin embargo, podremos modificar algunas cosas, como generar más zonas verdes. Pero no podemos cambiar la volumetría o el número de viviendas porque sería rehacer totalmente el proyecto. Esto haría decaer el proyecto por el Pativel y esos dos millones y medio de metros cuadrados pasarían a ser zona protegida.
¿Qué le hubiera gustado hacer allí?
Una urbanización del siglo XXI, la urbanización que necesitaremos dentro de 25 años. Un urbanismo con mucha menos edificabilidad, menos viviendas por metro cuadrado, más residencial, mucho más sostenible, más verde, más parecido a la sociedad de hoy que a la de hace 25 años. Lo conseguiremos a medias. Sin embargo, hay cosas que no podemos cambiar, como la ubicación de las calles.
No obstante, creo que se ha avanzado mucho porque nos encontramos con un problema muy grande que podía arruinar a la ciudad. Hemos deshecho todas las decisiones que se habían tomado y estamos de nuevo en el punto cero. Además, con una ventaja, que la paralización del Pativel nos va a permitir no tener que ir deprisa y corriendo, porque el Pativel decía que teníamos que acabar las obras en 2028. Por eso, ahora, cuando volvamos a arrancar las obras vamos a disponer de cuatro años para realizarlas y de momento tenemos un año para redactar los proyectos. Precisamente, la licitación y adjudicación es la primera decisión que tomo que no significa deshacer lo que se había hecho mal. A mediados de 2027 deberemos licitar las obras. Después dispondremos de cuatro años para ejecutarlas. Cuatro años son suficientes para que Sant Gregori pueda ser una realidad.

Habla de un urbanismo del siglo XXI. No es lo mismo, pero quizás esa idea sí pueda aplicarla al proyecto de l’Arenal. ¿En qué punto se encuentra? ¿Cómo cree que se podrá materializar?
Ahí sí que vamos a poder definir el urbanismo del siglo XXI. Hemos tenido ofertas de inversores para privatizar y urbanizar la totalidad de l’Arenal, pero nos hemos negado. Entendemos que el 90% de sus 240.000 metros cuadrados debe preservarse como zona verde y dotacional para la ciudadanía. Solo aproximadamente un 10% debería utilizarse para lo que consideramos adecuado. Hemos rechazado ofertas para apartamentos, viviendas e incluso senior living o glampings. Pero la joya de la corona de nuestra ciudad tiene que representar de verdad a Burriana. Queremos el mejor hotel posible, que genere riqueza real para la ciudad a través de turismo de calidad.
Entre los logros al frente de la alcaldía está la gestión económica, algo que no podía ser de otra manera teniendo en cuenta su pasado como gestor financiero. ¿Cómo han cambiado las arcas municipales?
No han cambiado demasiado en cuanto al nivel de tesorería, que se mantiene en un nivel, incluso diría demasiado prudente. Eso sí, hemos hecho tres o cuatro cancelaciones extraordinarias de deuda para optimizar los recursos y el principal objetivo ha sido conseguir inversiones de otras administraciones. Por otra parte, hemos logrado casi 65 millones de euros de la Generalitat, además de otros convenios con la Diputación. Todo esto manteniendo la máxima austeridad y bajando impuestos a los ciudadanos. Hemos logrado una reducción del IBI del 4,4% y rebajas en otros impuestos, como el impuesto de tracción mecánica o en el ICIO, que hemos rebajado al 50%.
Hemos tenido ofertas de inversores para privatizar y urbanizar la totalidad de l’Arenal, pero nos hemos negado
Jorge Monferrer
La Generalitat tiene previsto el nuevo centro de salud, una nueva depuradora o la reforma del antiguo varadero. ¿Cuál de estos proyectos arrancará antes?
Algunas obras ya han arrancado, como el Instituto Jaume I, valorado en 23 millones, y el centro de educación especial Hortolans, de 2. Para el centro de salud, el consistorio ya tenemos las competencias de la Generalitat y espero que la obra pueda arrancar dentro este año. Además, en la plaza del Varadero, el conseller se comprometió a que la licitación se hiciera dentro de este verano. En cuanto a la depuradora, está en redacción el proyecto; se han pedido unas modificaciones al Plan General. Por ello, la previsión es que antes de final de año tengamos el proyecto y esperamos licitar las obras antes de que acabe la legislatura.

En el apartado político, el consistorio ha cambiado mucho desde el inicio del mandato. Vox ya no está en el equipo municipal y la salida de los dos ediles de Compromís también marca la gestión del consistorio. ¿Cómo afronta la recta final del mandato con los cambios en el consistorio?
Con la misma dinámica de siempre: diálogo e intentando llegar a acuerdos. Mi vocación siempre ha sido el diálogo y el acuerdo con todo aquel dispuesto a trabajar por Burriana, me es igual quien sea y de dónde venga. Al principio llegamos a un acuerdo estable que ha permitido que durante algo más de 2 años hubiera estabilidad en el Ayuntamiento. Por desgracia, ese acuerdo se rompió y desde enero estamos en una nueva situación que ejemplifica mejor la España democrática. Ahora, nadie tiene mayoría suficiente para hacer lo que quiera y esto obliga a llegar a acuerdos entre partidos con ideologías diferentes. ¿Esto tiene desventajas? Muchas. Pero vistas las desventajas que tiene no poder hacer las cosas más deprisa, por lo menos debemos de verle la parte positiva. Es decir, tejer alianzas y acuerdos entre gente diferente que representa la democracia de Burriana.
Por último, tras 3 años como alcalde y a falta de poco más de 1 para las próximas elecciones, ¿piensa seguir?
Yo siempre hablo a futuro, entre otras cosas porque yo siempre he trabajado por Burriana desde la sociedad civil antes de presentarme a la alcaldía. Dicho esto, no es una decisión que tenga que tomar yo solo. El primero que tiene que decidir es el partido. En poblaciones de más de 10.000 habitantes, quien aprueba el candidato es el partido a través de su dirección en Castellón y Valencia. Una vez el partido defina quién quiere como candidato, será una decisión consensuada con la familia, porque afecta a toda mi familia. Ser alcalde de Burriana es el mayor honor que puedo tener, pero también implica sacrificios importantes para mí y mi familia.
Ser alcalde de Burriana es el mayor honor que puedo tener, pero también implica sacrificios importantes para mí y mi familia
Jorge Monferrer



