La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-Asaja) ha calculado que el incendio forestal de la Vall d’Uixó ha provocado entre 35 y 40 millones de euros en pérdidas en el sector agrario de la zona, tras arrasar unas 2.000 hectáreas de explotaciones agrícolas y ganaderas, invernaderos, colmenas e infraestructuras agrarias en la provincia de Castellón.
Según la organización agraria, la mayor parte del impacto económico se ha concentrado en la pérdida de arbolado y en la reposición de las plantaciones dañadas. AVA-Asaja ha cuantificado este capítulo en unos 18 millones de euros, incluyendo además el lucro cesante durante los años necesarios para recuperar el nivel de producción previo al incendio.
Los cultivos más afectados son cítricos, olivos, almendros, algarrobos y aguacates, así como numerosos huertos de carácter familiar. Estas plantaciones necesitan varios años para volver a producir a pleno rendimiento, por lo que el perjuicio no se limita a la campaña actual.
Daños en infraestructuras, ganado y biodiversidad
La asociación ha explicado que los daños en la producción actual y en las próximas campañas se han elevado a unos 10 millones de euros. Este cálculo tiene en cuenta tanto la fruta y otros productos ya perdidos como las cosechas futuras que se verán mermadas por el retraso en la recuperación de los árboles y cultivos.
Las infraestructuras agrarias también han sufrido un impacto notable. AVA-Asaja ha detallado que invernaderos de flores, plantas ornamentales y hortalizas, casetas de aperos, balsas, conducciones de riego y vallados han registrado siniestros valorados en 9 millones de euros.
En el ámbito ganadero y apícola, la organización ha estimado perjuicios cercanos a los 3 millones de euros. A esta cifra ha sumado problemas por estrés de los animales, pérdida de pastos y un impacto negativo en la biodiversidad del entorno, que tardará tiempo en recuperarse.
El fuego ha causado además daños en viviendas, vehículos, maquinaria y empleo vinculado a agricultores y ganaderos de la zona afectada. AVA-Asaja ha subrayado que, en plena ola de calor, muchos productores no han podido acudir a sus huertos cercanos al área del incendio para realizar tareas básicas como el riego o los tratamientos fitosanitarios contra plagas.
Medidas de apoyo y reclamaciones al Gobierno
La organización agraria ha valorado de forma positiva las medidas aprobadas en materia laboral y social por el Gobierno central a través del Real Decreto-ley 20/2026. También ha destacado las ayudas específicas impulsadas por la Generalitat Valenciana, recogidas en el decreto 114/2026 y dotadas con 67 millones de euros.
No obstante, AVA-Asaja ha reclamado al Ejecutivo que complete este paquete con ayudas estatales directas para las explotaciones agrarias afectadas por los incendios. A su juicio, este apoyo adicional resulta necesario para garantizar la viabilidad de muchas fincas dañadas.
La asociación ha recordado, además, que los productores que tengan contratado el seguro agrario podrán complementar estas ayudas públicas con las indemnizaciones que perite Agroseguro en las próximas semanas. Ha aconsejado a los agricultores y ganaderos afectados que revisen sus pólizas y tramiten cuanto antes las partes de siniestro.
Cambio en las políticas de prevención de incendios
AVA-Asaja ha aprovechado este episodio para exigir un cambio de rumbo en las políticas agrarias y de prevención de incendios forestales. La entidad ha pedido avanzar hacia lo que define como una gestión más activa del territorio rural.
En concreto, ha reclamado revisar determinadas normativas de la Política Agrícola Común (PAC) que, según la organización, fomentan el exceso de material combustible en el campo. También ha criticado las restricciones al acceso del ganado a los montes y otras trabas administrativas que, en su opinión, dificultan el mantenimiento del paisaje agrario.
Entre sus propuestas, AVA-Asaja ha planteado una gestión forestal más dinámica que reduzca la vegetación mediante medios mecánicos y el impulso de la ganadería extensiva de pastoreo. Este modelo, ha señalado, contribuiría a limpiar el monte y a reducir el riesgo de grandes incendios en episodios de altas temperaturas y sequía.
La organización ha defendido igualmente la necesidad de medidas de apoyo para asegurar la rentabilidad de las explotaciones agrarias. Considera que una agricultura viable ayuda a fijar población en el medio rural y actúa como barrera frente al avance del fuego al mantener cultivos y fincas en uso.
En el ámbito hidráulico, AVA-Asaja se ha dirigido de forma específica a la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ), organismo dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica (Miteco). Le ha solicitado que acometa labores de limpieza en los cauces de su competencia para evitar que, como ha ocurrido en este incendio en Castellón, estas zonas públicas acaben actuando como corredores de propagación de las llamas.










