La Generalitat ha aprobado este viernes un paquete de ayudas de 67 millones de euros para los afectados por el incendio forestal de la Vall d’Uixó, en la provincia de Castellón, un fuego que sigue activo desde el pasado sábado y ha calcinado ya 9.600 hectáreas.
Según ha detallado el president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, tras el pleno del Consell, estas ayudas buscan paliar los daños personales, materiales y económicos causados por el incendio en viviendas, actividades productivas y explotaciones agrícolas y ganaderas del municipio y su entorno.
Ayudas directas, apoyo a ayuntamientos y préstamos bonificados
Del total de 67 millones de euros, la Generalitat ha reservado 12 millones para ayudas directas a ciudadanos y empresas. Otros 5 millones se han destinado a los ayuntamientos afectados, que han afrontado gastos extraordinarios por la emergencia y deberán impulsar trabajos de recuperación en sus términos municipales. Los 50 millones restantes se articularán como préstamos bonificados para facilitar liquidez y la reconstrucción de los proyectos dañados.
Pérez Llorca ha explicado que este esquema combina subvenciones a fondo perdido con financiación ventajosa. De este modo, se pretende cubrir tanto las pérdidas más urgentes como las necesidades de inversión a medio plazo de las familias y actividades económicas de la zona.
Las ayudas directas están pensadas para varios perfiles de damnificados. En primer lugar, para familias que han perdido su vivienda habitual o han sufrido daños graves en sus inmuebles. Además, se contemplan compensaciones para los propietarios de vehículos afectados por el fuego o por las tareas de extinción y evacuación.
También se ha habilitado una línea específica para autónomos, comercios, empresas y trabajadores que han visto interrumpida su actividad por el incendio. Esa suspensión ha supuesto pérdidas de ingresos y, en muchos casos, costes añadidos para mantener sus negocios o empleos.
Apoyo al sector agrario y plazos para pedir las ayudas
Otra de las prioridades del paquete aprobado ha sido el sector primario. Las ayudas alcanzan a agricultores, ganaderos y apicultores que han visto dañados cultivos, explotaciones, instalaciones o colmenas. El Consell ha querido así respaldar a un tejido productivo muy expuesto al avance de las llamas y clave para la economía local.
El president ha subrayado que las ayudas ‘llegarán de forma rápida y sencilla’ a los beneficiarios. Según ha indicado, los afectados podrán presentar sus solicitudes a partir del 10 de agosto y dispondrán de un plazo de tres meses para tramitar las peticiones.
Durante ese tiempo, las administraciones locales y autonómicas deberán coordinar la información a los vecinos y las gestiones administrativas. El objetivo es que nadie quede fuera por desconocimiento o por dificultades a la hora de completar la documentación requerida.
El incendio forestal de la Vall d’Uixó se ha declarado el pasado sábado y, desde entonces, ha afectado a un amplio perímetro forestal y agrícola. La magnitud del área quemada, que ha alcanzado las 9.600 hectáreas, ha obligado a activar un importante dispositivo de extinción y ha provocado daños que ahora se intentan mitigar con este paquete económico.










