Vila-real ha reforzado los trabajos de limpieza y mantenimiento de los cerca de 4.000 imbornales de la ciudad ante la llegada de los meses con mayor riesgo de episodios de lluvias intensas. El objetivo es mejorar la capacidad de evacuación del agua y reducir posibles incidencias en caso de precipitaciones fuertes.
La vicealcaldesa y concejala de Servicios Públicos, Maria Fajardo, ha explicado que «la limpieza de los imbornales se realiza durante todo el año, con la coordinación de FACSA y la UTE de limpieza viaria, pero en estos meses reforzamos especialmente los trabajos porque sabemos que es una época en la que pueden producirse episodios de lluvias más intensas».
Los trabajos han comenzado por la zona centro. Una vez finalizadas las fiestas, los equipos continuarán por las principales arterias de Vila-real y realizarán además un nuevo repaso en el centro.
El mantenimiento busca evitar que hojas, tierra, papeles y otros residuos dificulten la entrada del agua en la red de saneamiento. «Mantener los imbornales limpios es una de las tareas fundamentales de prevención ante los episodios de lluvia intensa», ha señalado Fajardo.
La responsable municipal ha añadido que «hojas, tierra, papeles y otros residuos pueden acumularse y dificultar la entrada del agua. Por eso, trabajamos durante todo el año, pero especialmente antes de estas épocas de mayor riesgo».
El Ayuntamiento también ha pedido responsabilidad ciudadana para evitar que los imbornales se conviertan en puntos de acumulación de basura. «Es importante que entre todos cuidemos también estos elementos de la red. Latas, plásticos u otros residuos pueden provocar un colapso mucho más fácilmente que las hojas o pequeñas ramas, que pueden romperse o permitir con mayor facilidad el paso del agua», ha advertido Fajardo.
Después de las fiestas, el consistorio solicitará además la colaboración de los conductores para facilitar las tareas. En las calles donde se programen actuaciones, se pedirá retirar los vehículos para que los equipos puedan acceder con mayor facilidad a los imbornales.
Fajardo ha remarcado que estas actuaciones forman parte de la planificación preventiva municipal. «Con estas actuaciones intentamos que, cuando llegue la lluvia, los imbornales tengan la máxima capacidad posible de evacuación. Evidentemente, ante una lluvia extraordinaria no hay ningún sistema que pueda garantizar que no haya incidencias, pero sí podemos hacer todo lo que está en nuestras manos para estar preparados».
«Y eso es prevención: trabajar antes de que llegue el agua», ha concluido la vicealcaldesa.









