Residentes desalojados de Tales por el incendio forestal de la Vall d’Uixó han reclamado poder entrar unos minutos al pueblo para alimentar y dar agua a sus animales, una petición que la Guardia Civil ha denegado por motivos de seguridad mientras siga activo el fuego en el interior de la provincia de Castellón.
Varios vecinos han explicado que llevan cuatro días fuera de sus casas. Durante este tiempo no han podido acceder a corrales ni viviendas donde tienen gallinas, ovejas, perros y palomos de competición.
En una carretera de Onda cortada en dirección a Alcudia de Veo y Piles, Miguel Sales ha relatado que tuvo que abandonar su casa ‘con lo puesto’ cuando se ordenó el desalojo por el avance del incendio. Desde entonces no ha podido regresar para atender a los animales que cuida habitualmente.
Según ha contado, la Guardia Civil mantiene cerrado el acceso a Tales para evitar riesgos mientras continúan las labores de extinción. Esta situación ha generado impaciencia entre los afectados, que permanecen horas en las inmediaciones del corte de tráfico a la espera de algún cambio.
Preocupación por el bienestar animal
Sales ha asegurado que, como otros vecinos que tienen animales, está ‘preocupado por el bienestar de los animales‘ porque ‘tienen un valor sentimental muy grande‘. Muchos de ellos son de corral o de compañía y dependen por completo de la atención diaria de sus dueños.
El vecino ha subrayado que no pide un retorno pleno al municipio, sino un acceso muy limitado en el tiempo. ‘Solamente necesitamos unos minutos para darles comida y agua rápidamente. O si hiciera falta para desalojarlos’, ha señalado.
Sin embargo, según su testimonio, cada vez que intentan acceder al pueblo la respuesta de los agentes es la misma. ‘La Guardia Civil nos responde no, no y no’, ha indicado, en referencia a la negativa constante a permitirles la entrada.
Sales ha resumido el ánimo de los desalojados. Ha explicado que se sienten ‘desubicados, con ganas de volver a casa y queremos cuidar de los animales’. Mientras tanto, permanecen pendientes de la evolución del incendio y de las decisiones de las autoridades sobre el retorno progresivo a sus hogares.









