El incendio forestal declarado el sábado en la Vall d’Uixó (Castellón) ha entrado este miércoles en su quinta jornada sin estar controlado, después de haber quemado unas 9.300 hectáreas y de mantener un perímetro de alrededor de 81 kilómetros y unas 10.000 personas desalojadas en una quincena de municipios del entorno de la Sierra de Espadán.
Según han explicado tras la primera reunión del día en el Puesto de Mando Avanzado (PMA) el conseller de Emergencias, Juan Carlos Valderrama, el director operativo del PMA, Fernando Kindelán, y la delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Pilar Bernabé, el fuego sigue activo y aún se observan zonas con llama, por lo que el objetivo de la jornada es asegurar el perímetro y consolidar los frentes más inestables.
Más de 1.200 profesionales trabajan en este dispositivo de extinción, de los que 352 actúan directamente sobre el terreno. Además, se ha previsto la incorporación progresiva de más de 30 medios aéreos a lo largo del día, gracias a que las condiciones meteorológicas lo permiten tras dos jornadas con fuertes limitaciones por la inversión térmica y la acumulación de humo.
Escenario muy complejo
El director operativo del PMA ha descrito un escenario ‘muy complejo’, con una masa forestal muy densa, numerosas zonas quebradas y una orografía complicada. Ha añadido que la meteorología ofrece por un lado cierta ventaja por la ausencia de viento, pero que la gran concentración de humo ha impedido en ocasiones actuar a los medios aéreos.
Kindelán ha señalado que los equipos intentan ‘consolidar los frentes que están rotos pero todavía activos’ y que están yendo ‘un poco por delante del incendio’. En las zonas de difícil acceso esperan a que llegue el frente del fuego para atacarlo, mientras que en las áreas accesibles establecen ‘líneas de agua’ para frenar su avance.
El flanco izquierdo del incendio, entre los términos de Tales y Alfondeguilla, es el que presenta un fuego ‘algo más activo’. Este miércoles se está trabajando con mayor rapidez en esa zona gracias al apoyo de los medios aéreos, después del ‘trabajo importante de consolidación de determinados frentes’ realizado durante la noche.
Pese al inicio de una nueva ola de calor, los responsables del operativo confían en que los índices de humedad no sean muy elevados. De esta forma esperan seguir avanzando en la consolidación y asegurar el perímetro, con la vista puesta en poder dar por controlado el incendio ‘lo antes posible’, aunque Kindelán ha admitido que aún no se ha llegado a ese punto y que es ‘muy difícil establecer pronósticos’.
Evacuaciones masivas y realojos
El conseller de Emergencias ha confirmado que no se han producido cambios en las evacuaciones y que continúan desalojados 14 municipios y unas 10.000 personas. Ha avanzado que el Centro de Coordinación Operativa Integrado (CECOPI) volverá a reunirse a las 19.00 horas para actualizar la información y revisar las decisiones sobre confinamientos y desalojos.
Valderrama ha detallado que 310 personas evacuadas están realojadas en albergues: 138 en Segorbe, 74 en Onda, 48 en Nules y 50 en Moncófar. Después de cuatro noches en estas instalaciones, 172 de ellas serán trasladadas a otros espacios para que puedan descansar en mejores condiciones, como la residencia de estudiantes de la UJI, el CAR Penyenta Roja y el balneario de Vilavella.
Paralelamente, se han levantado algunos confinamientos decretados en días anteriores. En la noche del martes se ha permitido el desconfinamiento completo del núcleo urbano de La Vilavella y de forma parcial en Betxí y Onda, pendientes aún de varias urbanizaciones.
Según los últimos datos disponibles, el perímetro del incendio rondaba en la mañana del miércoles los 75,5 kilómetros y las hectáreas afectadas se situaban inicialmente en unas 10.000. Tras una revisión más detallada del terreno, el recuento se ha ajustado a unas 9.300 hectáreas quemadas.
Refuerzo de la UME y de la Guardia Civil
La delegada del Gobierno ha anunciado que se ha reforzado el despliegue de la Unidad Militar de Emergencias (UME). A partir de ahora trabajarán dos secciones completas por turno, lo que eleva a más de 435 los efectivos del Gobierno de España movilizados en este incendio.
Bernabé ha explicado además que, para reforzar la seguridad de las personas evacuadas y de las zonas desalojadas, esta tarde se incorporará personal del Grupo de Reserva y Seguridad (GRS) de la Guardia Civil de València. Por el momento, estos agentes no podrán realizar acompañamientos a las granjas, y la delegada ha insistido en la necesidad de alcanzar ‘un pacto institucional por los incendios’.
Los trabajos nocturnos de los bomberos han sido calificados de productivos por el Consorcio Provincial de Bomberos de Castellón, que ha destacado el uso de fuego técnico y el ataque directo en varios sectores. Actualmente se trabaja en todo el perímetro, con especial atención a las áreas de Alfondeguilla, Eslida y el eje Tales-Alcudia de Veo, donde el martes por la tarde se produjeron rebrotes que no pudieron ser atacados desde el aire hasta las 17.00 horas.
Los medios aéreos se han incorporado ya desde primera hora de este miércoles a las labores de extinción. El Consorcio ha subrayado que se afronta ‘una nueva jornada con mucho trabajo por delante’ para los más de 600 efectivos terrestres y los equipos aéreos desplegados en la zona.
A las 9.00 horas se ha convocado una nueva reunión del CECOPI en el PMA de la Vall d’Uixó, donde se han analizado los últimos datos y la evolución del fuego. Las autoridades han advertido de que este incendio apunta a convertirse en uno de los más graves de los últimos años en la Comunitat Valenciana, tanto por su extensión como por el elevado número de personas afectadas y la importancia ambiental de la Sierra de Espadán.









