El Ayuntamiento de Vila-real ha aprobado el presupuesto municipal para 2026, que asciende a 66.859.948 euros, lo que supone un incremento de 771.382 euros respecto al ejercicio anterior. Las cuentas han salido adelante con los votos favorables de PSPV-PSOE, Compromís y dos concejales no adscritos.
La concejala de Hacienda, Sabina Escrig, ha presentado un documento económico que, según ha explicado, consolida un modelo de ciudad centrado en la justicia social, la protección de las personas y la garantía de los servicios públicos.
Distribución del presupuesto municipal
El presupuesto se estructura en diferentes capítulos, con un peso destacado del Capítulo 1 de Personal, que representa el 38,53% del total y experimenta un incremento de 1.233.346 euros respecto a 2025.
El Capítulo 2, destinado al gasto corriente y la prestación de servicios, asciende a 30.501.460 euros, lo que supone el 45,62% del presupuesto municipal.
Por su parte, los capítulos vinculados al pago de la deuda, el III y el IX, suman cerca de 3,8 millones de euros, mientras que los capítulos IV y VII, destinados a transferencias e inversiones, superan los 4 millones de euros.
Reducción del endeudamiento
Uno de los aspectos más destacados de las cuentas es la reducción del endeudamiento municipal, que pasará del 78% al 35,74% en 2026, tras varios años de saneamiento económico.
Escrig ha señalado que este ejercicio se completará el pago del préstamo de 20 millones de euros solicitado en el pasado, cuyo coste total ha ascendido a casi 29 millones, y ha recordado que el consistorio ha abonado más de 40 millones de euros por actuaciones urbanísticas anteriores.
Prioridad a servicios y estabilidad
La vicealcaldesa y portavoz del equipo de gobierno, Maria Fajardo, ha destacado que el objetivo es “normalizar el pago a proveedores y garantizar los servicios públicos como prioridad absoluta”. Además, ha defendido una política centrada en atender espacios como el Termet, reforzar la salubridad y ampliar convenios con entidades sociales.
Por su parte, el alcalde, José Benlloch, ha subrayado que “gobernar es priorizar y tomar decisiones”, destacando el carácter responsable de unas cuentas que combinan la contención con el impulso a proyectos de ciudad.
El primer edil también ha señalado que el presupuesto sigue asumiendo cargas derivadas de actuaciones pasadas, como la remodelación de la plaza Mayor de 2008, aunque ha asegurado que se afrontan “con responsabilidad para garantizar el futuro de Vila-real”.
Refuerzo de la inversión social
El presupuesto aprobado mantiene los servicios esenciales, refuerza la inversión social y apuesta por una gestión prudente en un contexto económico complejo, con el objetivo de avanzar hacia una ciudad más cohesionada y con mayores oportunidades.



