La inflación ha repuntado en marzo hasta el 3,4 % en la Comunitat Valenciana, una tasa idéntica a la media nacional, en un mes marcado por el encarecimiento de los carburantes y otros productos energéticos. El avance mensual del IPC ha sido del 1,2 %, mientras que la inflación subyacente, que excluye alimentos no elaborados y productos energéticos, se ha situado en el 2,9 %.
El comportamiento de los precios durante marzo ha estado condicionado sobre todo por el grupo del transporte, que ha sido el que más ha empujado al alza la inflación. A ello se ha sumado la subida del grupo de vivienda, impulsada por la electricidad y los combustibles líquidos, así como el aumento de vestido y calzado coincidiendo con el arranque de la temporada de primavera-verano.
La energía y los combustibles elevan la presión sobre los precios
Entre los datos más destacados del mes figura el fuerte encarecimiento del gasóleo, que se ha disparado un 17,9 % en tasa interanual, tras la caída que registraba en febrero. También la gasolina ha cambiado de tendencia y ha pasado de bajar en el mes anterior a subir un 4,8 % en marzo.
Los combustibles líquidos han aumentado un 22,9 % interanual, mientras que la electricidad ha subido un 4,3 %. En cambio, otros suministros energéticos han mantenido una evolución más contenida, con descensos en el gas natural y en los hidrocarburos licuados.
Los alimentos moderan su evolución
Frente al tirón de la energía, el grupo de alimentos y bebidas no alcohólicas ha actuado como elemento de contención. Su tasa anual ha bajado al 2,7 %, cinco décimas menos que en febrero, lo que ha contribuido a suavizar el impacto del repunte general.
También se ha moderado la subida de productos como los huevos, las frutas, las hortalizas y la carne, mientras que otros alimentos, entre ellos las patatas, las legumbres, los cereales o la pasta, han seguido registrando caídas en comparación con hace un año.
La Comunitat Valenciana se sitúa en la media nacional
En el mapa autonómico, la Comunitat Valenciana comparte el 3,4 % con Murcia y País Vasco, exactamente en la media de España. Por encima se han situado comunidades como Madrid, con un 4,1 %, y otras como Galicia o Castilla-La Mancha, mientras que por debajo han quedado territorios como Andalucía, Cataluña o Canarias.


