La huelga docente irrumpe en Castellón con una movilización por la escuela pública

Ejemplo de shortcode con estilo
Los sindicatos elevan el seguimiento por encima del 85%, mientras Educación lo sitúa en el 47% hasta las 13.00 horas

La huelga indefinida en la educación pública valenciana ha arrancado este lunes con piquetes informativos y movilizaciones en distintos puntos de la Comunitat Valenciana, entre ellos Castellón de la Plana, donde el profesorado ha salido a la calle para reclamar mejoras laborales y educativas.

La protesta forma parte de la convocatoria impulsada por STEPV, CCOO, UGT y CSIF, con el apoyo de ANPE, tras meses de negociaciones sin acuerdo con la Conselleria de Educación. El paro afecta a la enseñanza pública no universitaria y están llamados a secundarlo cerca de 78.000 docentes, con incidencia sobre más de 800.000 alumnos.

En Castellón, la manifestación de la primera jornada se ha convocado a las 11.45 horas en la plaza de las Aulas, dentro del calendario de movilizaciones planteado por las organizaciones sindicales para presionar a la Generalitat y exigir una negociación real.

Seguimiento desigual según Educación y sindicatos

El seguimiento de la huelga mantiene una notable diferencia según quien ofrece los datos. La Conselleria de Educación ha situado la participación en el 47% hasta las 13.00 horas, prácticamente la mitad del cuerpo docente.

Los sindicatos, por su parte, elevan el seguimiento a más del 85% del profesorado con datos de las 12.00 horas. Además, desde el ámbito sindical se subraya que en algunos centros el paro alcanza niveles muy elevados porque funcionan con servicios mínimos.

Las organizaciones convocantes califican la movilización de histórica e inédita en la educación pública valenciana y reclaman a la Conselleria que se siente a negociar con una propuesta que aborde el conjunto de sus reivindicaciones.

Seis reivindicaciones principales

Los sindicatos plantearon en septiembre una plataforma reivindicativa centrada en seis puntos: recuperación del poder adquisitivo, mejora de las infraestructuras, reducción de ratios, reducción de la burocracia, recuperación de la plantilla docente recortada en los últimos cursos y derogación de la ley de libertad educativa.

La respuesta de la Conselleria se ha centrado en una propuesta económica con una subida progresiva de 75 euros brutos mensuales hasta 2029, aproximadamente 25 euros más cada año. Las organizaciones sindicales consideran esta oferta insuficiente y lamentan que no haya respuesta en el resto de puntos planteados.

El profesorado denuncia que la sobrecarga administrativa, la falta de personal y las ratios dificultan el funcionamiento diario de los centros. También insiste en que la situación actual requiere medidas estructurales y no solo una mejora retributiva parcial.

Choque por los servicios mínimos

Uno de los puntos más conflictivos es el de los servicios mínimos fijados por la Conselleria, especialmente en el profesorado vinculado a las pruebas de acceso a la universidad y a la evaluación final de 2º de Bachillerato.

Los sindicatos han recurrido la resolución ante el Tribunal Superior de Justicia al considerar que los servicios mínimos son abusivos y generan incertidumbre entre el profesorado, especialmente por la referencia a tareas consideradas imprescindibles.

La Generalitat, por su parte, defiende la necesidad de garantizar el funcionamiento de los centros y evitar que el alumnado se vea perjudicado en el tramo final del curso. El secretario autonómico de Educación, Daniel MacEvoy, ha pedido responsabilidad al profesorado y ha reclamado que el alumnado no sea utilizado como moneda de cambio.

Una negociación todavía bloqueada

Las organizaciones sindicales insisten en que la huelga indefinida no responde a un conflicto puntual, sino a una situación acumulada desde finales del curso pasado. Desde CCOO se reclama una interlocución válida, real y efectiva, mientras STEPV advierte de que no negociará si no hay una propuesta sobre todos los puntos de la plataforma.

Desde UGT se denuncia un clima de movilización general en todo el territorio valenciano y se critica la gestión de la Conselleria por los servicios mínimos y por la comunicación enviada a las familias. CSIF también reclama una propuesta de negociación real y advierte de que la situación es límite en muchos centros.

La primera jornada deja así una huelga con datos enfrentados, movilizaciones en la calle y un conflicto abierto que afecta también a la comunidad educativa de Castellón, pendiente de la evolución de las negociaciones y del impacto que pueda tener el paro en el final de curso.