La presidenta de la Diputación de Castellón, Marta Barrachina, ha exigido unidad de acción ante la nueva propuesta regulatoria de la Comisión Europea en el marco del Sistema de Comercio de Emisiones, relativa a la definición de los parámetros para el periodo 2026-2030, por el impacto que puede tener en el sector cerámico provincial.
Barrachina ha urgido a Europa a rectificar para «salvaguardar el empleo de las 70.000 familias que viven de la cerámica en la provincia». Según ha advertido, la propuesta «pone en jaque a la cerámica de Castellón, de la que dependen uno de cada cuatro empleos en nuestra provincia».
La dirigente provincial ha defendido que la transición ecológica debe desarrollarse con plazos y herramientas compatibles con la realidad industrial. «Europa debe revisar la propuesta y garantizar que la transición ecológica se desarrolle con plazos y herramientas compatibles con la realidad industrial y el futuro de miles de familias», ha indicado.
Críticas a la propuesta europea
Barrachina ha sostenido que la Comisión Europea muestra «su total desconocimiento de la realidad industrial» de Castellón y ha recordado que la cerámica provincial es «eficiente y sostenible», produce con las mejores técnicas disponibles y se sitúa como una industria dinámica, innovadora y líder en desarrollo tecnológico y calidad.
Por ello, ha instado a Bruselas a revisar la propuesta regulatoria para el periodo 2026-2030, al considerar que «penaliza a las empresas cerámicas más eficientes y avanzadas, que son las de nuestra provincia».
La presidenta de la Diputación ha defendido que «no tiene sentido que Europa legisle de espaldas a quienes ya están liderando la eficiencia». En este sentido, ha advertido de que «aumentar los costes a los más eficientes no reduce emisiones globales», sino que «debilita a quienes lo están haciendo bien y asfixia el futuro de la industria y, por tanto, el futuro de toda una provincia».
Reclamo al Gobierno de España
Barrachina también ha exigido al Gobierno de España que «dé un paso al frente en defensa de la cerámica» y desarrolle las medidas que, según ha señalado, necesita la industria castellonense.
La presidenta provincial ha puesto el foco en la cogeneración, que considera vital para la competitividad del sector azulejero porque permite el aprovechamiento simultáneo del calor y el autoconsumo eléctrico.
«Es necesario que el Gobierno de España y, en concreto, el Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico se implique en la consolidación y el desarrollo de la cogeneración industrial, que brinda servicios esenciales al conjunto del sistema eléctrico y energético de nuestro país», ha explicado Barrachina.
La dirigente ha añadido que también es necesario que el Ejecutivo central defienda en Europa a la cerámica española, cuya producción se concentra principalmente en la provincia de Castellón.
El peso de la cerámica en Castellón
Barrachina ha recordado que el pasado mes de abril se trasladó a Bruselas para defender el manifiesto Por el futuro de la cerámica europea, junto a representantes institucionales de la provincia, de la Comunitat Valenciana y de la región italiana de Emilia-Romagna, además de las patronales Ascer y Confindustria Ceramica, que representan cerca del 80% de la producción europea de baldosas cerámicas.
La presidenta de la Diputación ha subrayado que «la provincia de Castellón no se entiende sin cerámica», ya que el sector afecta al futuro de uno de cada cuatro empleos y de 18 municipios con producción cerámica.
Entre esos municipios ha citado Almassora, Betxí, Cabanes, Castellón, Figueroles, l’Alcora, La Llosa, la Vall d’Uixó, Llucena, Moncofa, Nules, Onda, Ribesalbes, Sant Joan de Moró, Vall d’Alba, Vilafamés, Vila-real y Xilxes.
«La cerámica no es solo un sector económico, es el corazón de nuestra provincia», ha afirmado Barrachina, que ha insistido en que la Diputación seguirá trabajando para proteger la industria, los trabajadores y el futuro de Castellón.



