ANPE Castellón ha denunciado pintadas en su sede, además de ataques, insultos y amenazas contra su organización y sus representantes en redes sociales durante las últimas horas. Los hechos se conocen después de que CSIF también haya denunciado daños en su sede de Castellón, con pintadas en la fachada y pegamento en la cerradura, tras las últimas negociaciones educativas.
La denuncia de ANPE se suma así a la comunicada por CSIF y sitúa a ambos sindicatos en un contexto de rechazo a los actos vandálicos vinculados al clima generado tras el acuerdo educativo. En el caso de ANPE, la organización asegura que ha recibido mensajes ofensivos, descalificaciones personales, amenazas y señalamientos dirigidos contra miembros del sindicato.
A juicio de ANPE, estos hechos son “absolutamente intolerables” y suponen un ataque directo al ejercicio legítimo de la libertad sindical, al derecho a la negociación colectiva y al respeto que debe presidir cualquier debate democrático.
Un salto al espacio físico
El sindicato considera especialmente grave que la situación haya pasado de las redes sociales al espacio físico con las pintadas aparecidas en su sede de Castellón. Según ANPE, este acto vandálico supone “un salto cualitativo especialmente preocupante”, al trasladar a la calle una dinámica de acoso, intimidación y señalamiento.
ANPE defiende que la pluralidad sindical, la discrepancia y el debate de ideas son legítimos, pero recalca que ninguna diferencia de criterio puede justificar “los insultos, las amenazas, el acoso personal ni los actos vandálicos”.
Petición urgente a la Junta de Personal Docente
ANPE Castellón ha solicitado formalmente la convocatoria urgente de la Junta de Personal Docente no Universitario de Castellón para abordar esta situación, denunciar públicamente los hechos y reclamar una condena expresa ante cualquier forma de violencia, amenaza, intimidación o acoso contra representantes sindicales.
El sindicato también hace un llamamiento a la responsabilidad, al respeto y a la convivencia democrática en el ámbito educativo. La organización insiste en que este espacio debe ser ejemplo de diálogo, tolerancia y defensa de los derechos, y no un lugar donde se normalicen el odio, la presión personal o la violencia.
ANPE asegura que seguirá trabajando en la defensa de los derechos laborales del profesorado desde la independencia sindical, la responsabilidad y el compromiso con la mejora de las condiciones de trabajo de los docentes. El sindicato resume su posición con un mensaje directo: “La discrepancia es legítima. La amenaza, el acoso y la violencia, no”.




