La alcaldesa de València, María José Catalá, ha defendido que los actos centrales del 9 d’Octubre deben celebrarse íntegramente en la plaza del Ayuntamiento y ha descartado trasladar la mascletà ni el resto de la programación cívica pese a la acampada de protesta por la vivienda que ocupa parte del espacio.
Catalá ha explicado que la mascletà forma parte de la Procesión Cívica, declarada Bien de Interés Cultural (BIC), y ha recalcado que esta condición obliga a mantener el recorrido y el lugar tradicionales. Según ha señalado, la celebración está vinculada a la plaza del Ayuntamiento y cambiarla desvirtuaría su sentido.
Pendiente de la respuesta del Gobierno
La alcaldesa ha indicado que sigue a la espera de una contestación por escrito de la delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Pilar Bernabé, a un requerimiento municipal sobre la incidencia de la acampada en los actos institucionales.
‘Cuando la contestación llegue, en función de la respuesta, tomaremos las decisiones oportunas‘, ha manifestado Catalá, que ha insistido en que quiere conocer primero la posición formal de la Delegación del Gobierno antes de adoptar medidas.

Catalá ha detallado que Bernabé le avanzó por teléfono que, a juicio de la Delegación, ‘no se dan las circunstancias‘ para levantar la acampada. Sin embargo, la alcaldesa ha evitado valorar esta postura hasta recibir el documento oficial y analizarlo jurídicamente.
La responsable municipal ha asegurado que el Ayuntamiento de València ‘no ha limitado en ningún momento’ los derechos de las personas acampadas. No obstante, ha reclamado también ‘comprensión y empatía‘ para poder ‘celebrar el 9 d’Octubre como toca’ en el centro de la ciudad.
Condicionantes de la programación pirotécnica
Además de la mascletà, Catalá se ha referido al castillo de fuegos artificiales previsto para el domingo 11 de octubre, para el que se ha autorizado una carga ‘superior a 100 kilos de pólvora’. Ha precisado que este tipo de espectáculo solo puede modificarse si se solicita el cambio con más de 30 días de antelación.
Según ha subrayado, este plazo ya no se cumple, por lo que no ve margen administrativo para desplazar el castillo a otra ubicación. En su opinión, la planificación técnica y de seguridad obliga a mantener el diseño aprobado.
En este contexto, la alcaldesa ha pedido ‘un esfuerzo como pueblo para celebrar en su totalidad todos los actos, con el máximo respeto a la reivindicación y la máxima empatía a las distintas sensibilidades’. Ha remarcado que el 9 d’Octubre no es ‘del Ayuntamiento ni de la alcaldesa’, sino ‘de todos los valencianos’.
Catalá ha recordado también que, a su juicio, uno de los objetivos planteados por las personas acampadas ‘ya se ha alcanzado’, en referencia a la convocatoria de una huelga general el 11 de noviembre en protesta por la situación de la vivienda. ‘En una democracia, los derechos de unos no pueden pisotear o alterar los derechos de los otros’, ha afirmado.
La alcaldesa ha insistido en una llamada a la empatía mutua. Por un lado, hacia las reivindicaciones vinculadas a la crisis de la vivienda. Y, por otro, hacia la importancia simbólica e institucional del Día de la Comunitat Valenciana y de la Procesión Cívica del 9 d’Octubre para el conjunto de la ciudadanía valenciana.





