El presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado, ha reclamado garantías de futuro para el campo valenciano, con precios justos, menos burocracia y agua suficiente, durante la inauguración de la nueva sede de la organización agraria en la provincia de Castellón, un acto en el que el president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, ha comprometido el apoyo del Consell y ha destacado la incorporación de 158 nuevos agricultores en la provincia.
Aguado ha subrayado la importancia de agricultores y ganaderos para asegurar el suministro de alimentos de calidad, con seguridad y proximidad. Ha recordado que son, en sus palabras, ‘el eslabón débil de la cadena alimentaria‘. Por ello, ha pedido un respaldo claro de las administraciones y de la sociedad, además de una mayor atención de los medios de comunicación a los problemas que arrastra el sector.
El presidente de AVA-ASAJA ha alertado del fuerte envejecimiento de la población agraria y del abandono de tierras. Según los datos que ha expuesto, la Comunitat Valenciana cuenta con 180.000 hectáreas de cultivo abandonadas y la edad media de los agricultores supera los 65 años. Esta combinación, ha advertido, pone en riesgo la continuidad de muchas explotaciones.
Transformación del campo en Castellón
En la provincia de Castellón, Aguado ha señalado que el sector agrario está viviendo una transformación. Ha mencionado nuevas plantaciones de aguacate y procesos de renovación de explotaciones citrícolas, que tratan de adaptarse a las nuevas demandas del mercado y a la búsqueda de una mayor rentabilidad.
Para garantizar la viabilidad de estas explotaciones, ha defendido la agrupación de parcelas, la modernización de las fincas y ayudas específicas a la incorporación de jóvenes agricultores. Estas medidas, ha apuntado, son clave para asegurar el relevo generacional y evitar que se sigan abandonando tierras de cultivo.
Aguado ha resumido así las aspiraciones del mundo rural: ‘La persona que vive en el campo quiere vivir como los que trabajan en cualquier sector y tener una garantía de renta‘. Ha vinculado las dificultades del sector al aumento de los costes de producción y a unos precios que, según ha dicho, no compensan esos incrementos.
Entre sus principales reivindicaciones ha citado una Política Agraria Común (PAC) adecuada a la realidad del campo valenciano, la garantía de recursos hídricos, una ley de la cadena alimentaria que asegure precios justos y la reducción de la burocracia que soportan las explotaciones.
También ha reclamado reciprocidad en los acuerdos comerciales con terceros países. En este punto, ha defendido que las importaciones cumplan las mismas exigencias que se aplican a los agricultores europeos, para evitar una competencia que el sector considera desleal.
El dirigente agrario ha anunciado además la participación del sector en una manifestación con tractores prevista para el 28 de octubre en Madrid. El objetivo de esta protesta es trasladar de forma directa estas demandas al Gobierno de España y a las instituciones europeas.
Aguado ha defendido asimismo la necesidad de construir nuevas infraestructuras hidráulicas y mejorar la evacuación del agua en barrancos y ramblas. Según ha explicado, estas actuaciones permitirían reducir los daños provocados por episodios de lluvias intensas y, al mismo tiempo, aprovechar mejor el recurso hídrico.
Compromiso de la Generalitat con el relevo generacional
Por su parte, Juanfran Pérez Llorca ha afirmado que la agricultura y la ganadería son una ‘seña de identidad‘ de la Comunitat Valenciana. Ha señalado que las administraciones tienen la obligación de ayudar a los profesionales del campo cuando atraviesan momentos difíciles y ha enmarcado en esa idea las medidas que ha impulsado su Gobierno.
El president ha destacado que 158 nuevos agricultores se han incorporado recientemente a la actividad en la provincia de Castellón gracias a las medidas aprobadas por la Generalitat. Ha asegurado que el Consell seguirá apoyando al sector agrario para favorecer su continuidad y reforzar el relevo generacional.
En materia hídrica, Pérez Llorca ha defendido la inversión en infraestructuras para almacenar y aprovechar el agua disponible. Ha señalado que proyectos en los municipios de Onda, Vinaròs y Segorbe contarán con el respaldo de la Generalitat para modernizar el campo y mejorar su eficiencia hídrica.
‘Solo se puede ahorrar agua cuando hay agua’, ha afirmado el president, quien ha insistido en la necesidad de estar preparados para almacenar el recurso y aprovecharlo cuando lleguen las lluvias. A su juicio, esta planificación es esencial en un contexto de episodios de sequía cada vez más frecuentes.
El jefe del Consell también ha coincidido en la necesidad de garantizar condiciones adecuadas para los agricultores ante los acuerdos comerciales internacionales. Ha defendido, además, que los consumidores puedan identificar con claridad el origen de los alimentos que compran.
‘Es de justicia que lo que comemos indique claramente de dónde viene y cómo han tratado ese producto’, ha manifestado Pérez Llorca. Con esta idea ha respaldado las demandas de transparencia en el etiquetado que plantea el sector.
El president ha concluido reiterando el compromiso de la Generalitat con los agricultores de la provincia de Castellón. Ha asegurado que ‘el futuro de esta tierra pasa también por el futuro de la agricultura’, subrayando que la continuidad del campo valenciano tiene un impacto directo en el empleo, el territorio y la economía de la Comunitat Valenciana.




