Las personas sordas exigen que sus derechos se cumplan en la vida diaria

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FESORD CV y la Asociación Valenciana de Personas Sordas han celebrado en València el Día Internacional de las Personas Sordas 2026 y han reclamado que los derechos ya reconocidos se garanticen en la práctica diaria.

Las personas sordas han reclamado en València que los derechos ya reconocidos por ley se cumplan de forma real en la vida cotidiana. La demanda se ha planteado durante el Día Internacional de las Personas Sordas 2026, que se ha celebrado este sábado en la ciudad.

La Federación de Personas Sordas de la Comunitat Valenciana (FESORD CV) ha insistido en que el reconocimiento legal no basta si no se traduce en accesibilidad efectiva. La jornada ha servido como punto de encuentro, reivindicación y celebración del movimiento asociativo de personas sordas.

El acto lo ha organizado este año la Asociación Valenciana de Personas Sordas (AVS). La cita ha coincidido con la conmemoración de los 100 años de historia de esta entidad, una efeméride que ha subrayado el papel del asociacionismo en la defensa de derechos.

La presidenta de FESORD CV, Carmen Juan, ha subrayado la necesidad de consolidar lo avanzado y dar un paso más. Según ha señalado, el objetivo es que las personas sordas puedan ejercer sus derechos en todos los ámbitos de su vida diaria.

‘Reconocemos que en los últimos años hemos avanzado en el reconocimiento de los derechos de las personas sordas, pero ahora necesitamos que esos derechos se traduzcan en realidades’, ha afirmado Juan. También ha añadido que ‘para conseguirlo es imprescindible trabajar mano a mano con las instituciones públicas, hacer que nuestras demandas sean también sus compromisos y avanzar juntos para garantizar su cumplimiento efectivo’.

Ha recalcado que la accesibilidad debe estar presente en todos los espacios, desde la educación hasta la sanidad o el empleo. Para ello considera clave garantizar la presencia de la lengua de signos y de los recursos necesarios en cada contexto.

‘Cualquier persona sorda debe poder participar plenamente en la sociedad, sin barreras y con igualdad de oportunidades’, ha defendido la presidenta de FESORD CV. Ha recordado que esta participación solo es posible cuando existen apoyos suficientes, profesionales formados y servicios accesibles.

Por su parte, la presidenta de la Asociación Valenciana de Personas Sordas, Maria Luisa Prats, ha reivindicado el trabajo desarrollado por la entidad durante un siglo. Ha asegurado que estos cien años son ‘de trabajo y de compromiso con las personas sordas’.

Prats ha destacado el papel de las asociaciones a lo largo del tiempo para conseguir avances concretos. Ha señalado que muchas mejoras en accesibilidad, presencia de la lengua de signos y participación social se han logrado gracias a la presión y la constancia del movimiento asociativo.

La consellera de Servicios Sociales, Familia e Infancia, Elena Albalat, ha participado en la jornada. Ha destacado que la accesibilidad a la comunicación es fundamental para avanzar en la inclusión y la autonomía de las personas sordas.

Según Albalat, la lengua de signos tiene un papel esencial para garantizar la participación plena en la sociedad. Ha defendido que los poderes públicos deben asegurar su presencia en servicios, recursos y programas dirigidos a la ciudadanía.

Reivindicaciones del movimiento asociativo

Durante el encuentro se han sumado al Manifiesto de la CNSE por la Semana Internacional de las Personas Sordas 2026. El texto subraya la distancia que todavía existe entre tener derechos reconocidos y poder ejercerlos en condiciones de igualdad.

Este manifiesto reclama una educación inclusiva, plurilingüe y de calidad para el alumnado sordo. También pide servicios de interpretación y videointerpretación en los servicios públicos, con profesionales suficientes y bien formados.

Entre las demandas figuran, además, un empleo sin discriminación, información accesible y participación efectiva de las personas sordas en todas las políticas que les afectan. El objetivo es que puedan decidir sobre las medidas que condicionan su día a día.

La jornada ha combinado el contenido reivindicativo con actividades culturales y lúdicas. Se han programado propuestas de humor en lengua de signos, música en LSE con canciones adaptadas y representaciones de teatro accesibles.

Estas actividades han permitido mostrar la riqueza cultural de la comunidad sorda y la capacidad expresiva de la lengua de signos española. Además, han servido como espacio de convivencia y visibilización ante la ciudadanía oyente.