Las universidades Miguel Hernández de Elche, de Alicante y Jaume I de Castellón impartirán el próximo curso 2025-26 programas específicos de formación para el empleo dirigidos a jóvenes con discapacidad intelectual, dentro de la novena convocatoria de ayudas de Fundación ONCE, financiada por el Fondo Social Europeo Plus (FSE+).
La iniciativa forma parte del Programa de Empleo Juvenil y ha estado dirigida a todas las universidades españolas y centros adscritos. En esta edición se han seleccionado treinta y seis instituciones de todo el país, que deberán poner en marcha itinerarios formativos adaptados para este colectivo.
Universidades seleccionadas en toda España
Entre las universidades escogidas figuran las andaluzas de Granada, Córdoba, Huelva, Jaén, Málaga, Almería, Sevilla y Pablo de Olavide, en la capital andaluza. En la Comunidad de Madrid participarán Camilo José Cela, Complutense, Rey Juan Carlos, Francisco de Vitoria, CEU San Pablo y la Universidad Politécnica de Madrid.
También han resultado seleccionadas las catalanas de Girona, Barcelona, Pompeu Fabra y Ramón Llull, así como las castellanoleonesas de Burgos y Salamanca. En la Comunitat Valenciana se han incluido la Universidad de Alicante, la Universidad Miguel Hernández y la Universitat Jaume I, que concentrarán la oferta para el estudiantado con discapacidad intelectual en la provincia de Valencia y en el resto del territorio valenciano.
La lista se completa con las universidades de Murcia y la Católica de Murcia, además de las gallegas de Vigo y A Coruña. Igualmente participarán la Universidad de Castilla-La Mancha, en los campus de Albacete y Ciudad Real, Cantabria, Oviedo, Pública de Navarra, Extremadura, San Jorge de Zaragoza, Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y Universidad de Mondragón.
Apoyo a la autonomía y al acceso al empleo
Los centros seleccionados deberán ofrecer cursos que aporten formación universitaria enfocada a mejorar la autonomía personal, los conocimientos humanísticos y la preparación laboral de los jóvenes. Estos programas tendrán que dotar al alumnado de habilidades prácticas que incrementen sus opciones de acceder a un puesto de trabajo, especialmente mediante la fórmula del empleo con apoyo.
Además, las universidades tendrán que garantizar experiencias inclusivas y de normalización dentro de la comunidad universitaria. Según ha informado la ONCE en un comunicado, el diseño de los cursos deberá facilitar una formación integral y personalizada, adaptada a las necesidades de cada participante.
El objetivo principal del programa consiste en implicar a las universidades, consideradas agentes decisivos en la inclusión social, en la formación de jóvenes con discapacidad intelectual. Fundación ONCE subraya que el acceso de este colectivo a la educación superior sigue siendo muy reducido y que estas iniciativas buscan revertir esta situación.
Fundación ONCE ha recordado que, gracias a este programa, en las ocho primeras ediciones más de 2.500 jóvenes con discapacidad intelectual han conocido de primera mano la realidad universitaria. Muchos de ellos han mejorado su perfil profesional mediante las prácticas laborales incluidas en los cursos, que en algunos casos han desembocado en una contratación posterior, reforzando así el impacto de la iniciativa en su inclusión laboral.






