Torás y Bejís reclamarán ser zona catastrófica tras las graves riadas del sábado

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Los ayuntamientos de Torás y Bejís aprobarán pedir al Gobierno la declaración de zona afectada por emergencia de protección civil tras las trombas de agua del sábado, que han causado daños graves en infraestructuras y cultivos de almendros y olivos.

Los municipios castellonenses de Bejís y Torás han decidido solicitar al Gobierno la declaración de zona afectada por emergencia de protección civil, la antigua zona catastrófica, tras las intensas trombas de agua caídas el sábado que han provocado daños graves en infraestructuras, edificios municipales, viviendas y cultivos, especialmente de almendros y olivos.

Las alcaldesas de Bejís, María José Madrid, y el alcalde de Torás, Carlos del Río, han detallado que la lluvia descargó con mucha intensidad durante algo más de una hora en la tarde del sábado. La tormenta llegó acompañada de granizo y generó fuertes escorrentías que arrasaron caminos rurales, bancales, muros y accesos a aldeas.

En ambos pueblos, el agua ha taponado parte del alcantarillado, lo que ha incrementado el caudal que corría por las calles. Esa acumulación ha provocado la entrada de agua en dependencias municipales, almacenes, garajes y viviendas. En la iglesia de Torás el nivel ha alcanzado unos 30 centímetros en la sacristía, según ha explicado su alcalde.

En Bejís, un municipio de unos 400 habitantes, la alcaldesa ha señalado que el día a día ha empezado a recuperar cierta normalidad. Sin embargo, ha admitido que el consistorio trabaja todavía en la elaboración de un listado completo de desperfectos, cuya magnitud supera la capacidad operativa municipal.

María José Madrid ha indicado que ya se han remitido solicitudes de ayuda a la Diputación de Castellón, al servicio de Emergencias y a la Generalitat. ‘Necesitamos ayuda, no tenemos técnicos ni personal ni para evaluar los daños ni para repararlos’, ha afirmado. La alcaldesa ha advertido además de que ‘no podemos saber cuánto costará reparar todo’.

En este término municipal, la gran cantidad de agua caída en muy poco tiempo ha provocado escorrentías sobre el terreno arcilloso. Ese arrastre ha causado derrumbamientos, caída de piedras, rotura de acequias, muros desplomados y numerosos caminos taponados. El puente de Canales se ha visto afectado, al igual que el acceso a la aldea de Arteas de Arriba.

En Arteas de Arriba, la carretera ha perdido parte de su base. Por ese motivo, se ha prohibido la circulación de vehículos pesados, una restricción que limita la movilidad de los vecinos y las actividades agrícolas. Además, la carretera de acceso a Los Cloticos se ha hundido parcialmente.

Por esa vía circulan habitualmente los camiones de la planta de embotellamiento de agua, lo que complica el transporte de producto y el funcionamiento de la instalación. La depuradora del municipio también ha resultado dañada, según ha apuntado la alcaldesa, lo que puede condicionar el tratamiento de aguas residuales durante los próximos días.

Plenos extraordinarios y apoyo institucional

Ante la dimensión de los daños, Bejís ha convocado un pleno extraordinario para aprobar formalmente la petición al Consejo de Ministros de la declaración de zona afectada por emergencia de protección civil. El Ayuntamiento de Torás, con 271 habitantes, tramitará la misma solicitud.

Carlos del Río ha explicado que ya ha recibido la llamada de la presidenta de la Diputación de Castellón, Marta Barrachina. Según ha indicado, la responsable provincial le ha trasladado su apoyo y le ha comunicado que la institución destinará ayudas económicas para la reconstrucción de los daños.

El alcalde de Torás ha relatado que la tromba de agua llegó pasadas las 16.00 horas. En ese momento había poca gente en la calle, ya que muchos vecinos ‘o estaban acabando de comer o echando la siesta’. Durante cerca de una hora, ha recordado, ‘parecía que no iba a parar’.

Del Río ha destacado además el carácter muy localizado del episodio. Según ha señalado, ‘apenas cinco kilómetros más allá, en Teresa, no llovió apenas’. Este contraste refuerza la percepción de que se ha tratado de un fenómeno muy concentrado sobre estos municipios del Alto Palancia.

En Torás se han producido daños en edificios municipales, caminos y pistas rurales. También se han registrado bancales con paredes derrumbadas y desperfectos en el propio ayuntamiento, donde se rompieron cristales y entró agua. La iglesia y el almacén municipal, lleno de maquinaria y herramientas, han sufrido inundaciones, con hasta 60 centímetros de agua acumulada en este último espacio.

El alcalde ha subrayado que el trabajo rápido de los vecinos desde que dejó de llover ha permitido recuperar cierta normalidad en poco tiempo. Aun así, considera necesario realizar ahora una evaluación detallada de los daños estructurales para planificar las reparaciones.

Golpe a los cultivos y recuerdo del incendio de 2022

Tanto en Bejís como en Torás, las lluvias han afectado de forma especial a los campos de almendros y olivos. La cosecha de la almendra ya había comenzado, pero el agua y el granizo han tirado al suelo el fruto que quedaba en los árboles. Este daño supone una pérdida directa de ingresos para los agricultores locales.

Carlos del Río ha recordado además la amarga coincidencia de fechas. Ha señalado que el episodio se ha producido el mismo día, pero cuatro años después, de la llegada del fuego a Torás durante el grave incendio que afectó al Alto Palancia. ‘A las 16.00 horas del 17 de agosto de 2022 sonaban las campanas para comenzar la evacuación del pueblo’, ha rememorado, en alusión a aquel incendio forestal que obligó a desalojar la localidad.