La Conselleria de Educación ha ofrecido a los sindicatos docentes una nueva redistribución de los 1.249 puestos previstos para reforzar la inclusión educativa en los centros públicos de la Comunitat Valenciana hasta el curso 2030/31, una propuesta que las organizaciones sindicales han calificado de insuficiente y que quieren negociar junto a otros bloques como plantillas y ratios.
Esta ha sido la primera mesa sectorial tras la suspensión de la huelga del profesorado de la enseñanza pública no universitaria, que se ha prolongado durante un mes. A la reunión han asistido representantes de los cinco sindicatos de docentes, STEPV, CCOO, UGT, ANPE y CSIF, junto a la directora general de Inclusión, Xaro Escrig.
Según ha explicado Escrig tras el encuentro, la propuesta de la Conselleria para redistribuir los 1.249 puestos destinados a reforzar la atención a la inclusión del alumnado atiende a parte de las demandas sindicales. Educación ha defendido que este ajuste permitirá aumentar el número de profesionales de Pedagogía Terapéutica, PT, de Audición y Lenguaje, AL, en Primaria, de orientadores en centros de Primaria y de la figura de PT en Educación Secundaria.
La planificación inicial de la Conselleria dirigía los 1.249 puestos sobre todo a especialistas de PT y AL en Infantil y Primaria. Con este planteamiento, Secundaria quedaba en segundo plano en la ampliación de recursos de inclusión, pese al aumento de necesidades en los primeros cursos de la ESO.

Más orientadores en centros de Primaria
La nueva propuesta presentada en la mesa sectorial, que se extiende hasta el curso 2030/31, introduce cambios en la distribución de estos recursos. Según han difundido los sindicatos en sus redes sociales, todos los centros de Primaria con entre 18 y 22 unidades tendrían medio orientador más. Esta medida afectaría a 461 colegios y supondría la creación de 231 plazas adicionales de orientación.
El objetivo es reforzar la atención directa a la diversidad y reducir la sobrecarga de los orientadores actuales. Con más personal, los centros podrían dedicar más tiempo a la evaluación del alumnado con necesidades específicas y a la coordinación con los equipos docentes.
En Secundaria, la Conselleria ha señalado en la mesa que ha detectado que las principales necesidades de especialistas en Pedagogía Terapéutica se concentran en primero y segundo de la ESO. Estos cursos suelen agrupar más alumnado con necesidades educativas específicas, lo que incrementa la demanda de apoyos personalizados.
En la actualidad hay un PT por cada instituto. La propuesta de Educación contempla aumentar uno más en los centros con entre seis y doce unidades de primero y segundo de la ESO, lo que supondría dos PT en total. En los centros con más de doce unidades, el refuerzo sería de un PT y medio adicional, hasta sumar dos y medio por instituto.
Según los datos facilitados, hay 195 centros entre seis y doce unidades, lo que implicaría 193 PT más. En el resto de institutos, entre 30 y 40 centros, se añadirían 47 PT adicionales. En conjunto, el refuerzo sumaría 240 especialistas más de Pedagogía Terapéutica en Secundaria.
Después de estas ampliaciones, de los 1.249 puestos previstos quedarían alrededor de 729 docentes por redistribuir en los distintos niveles y perfiles. Educación pretende concretar este reparto en futuras reuniones, en función de las necesidades que se vayan detallando por etapas y tipologías de centro.
Medidas que los sindicatos consideran insuficientes
Los sindicatos mayoritarios, STEPV, UGT y CCOO, han admitido que las nuevas medidas sobre inclusión en las aulas introducen ciertas mejoras respecto al planteamiento inicial. Sin embargo, han insistido en que siguen siendo insuficientes, porque a su juicio continúan encalladas en la falta de personal necesario para garantizar una inclusión educativa adecuada.
Estas organizaciones han reclamado además un calendario claro para negociar todos los bloques que aún siguen sin acuerdo, no solo el referido a inclusión. Consideran que solo con una planificación global será posible una mejor organización y optimización de las propuestas, que incluya plantillas, ratios, recursos materiales y atención a la diversidad.
También han criticado que la propuesta esté diseñada para ejecutarse en cinco años. Han advertido de que, según su visión, el plazo es demasiado largo para la situación actual de los centros. En este sentido, han subrayado que, por salud laboral del profesorado y por la atención al alumnado, se necesitan soluciones ya para el próximo curso.
La vicepresidenta de ANPECV, Paloma Martínez, ha señalado que la Conselleria ha presentado un documento con variaciones mínimas sobre el inicial. A su juicio, este texto no cuenta con el consenso del profesorado. Martínez ha reiterado la demanda de incorporar la figura de la enfermera escolar en los centros, disponer de más recursos de personal y materiales y negociar de forma conjunta inclusión, plantillas y ratios, con la participación de las distintas direcciones generales implicadas.
El sindicato CSIF también ha reclamado a la Conselleria un mayor número de plazas de profesionales en los centros educativos. La organización ha defendido que este refuerzo debe favorecer la máxima inclusión educativa y que esta inclusión sea real en el día a día de las aulas. CSIF ha considerado insuficiente la cifra de 1.249 plazas de profesionales propuesta por Educación y ha instado a revisarla al alza en las próximas reuniones de la mesa sectorial.



