El Ayuntamiento de Castellón ha iniciado la tramitación de los presupuestos municipales de 2027 con la aprobación, por parte de la Junta de Gobierno Local, de la instrucción para elaborar los planes departamentales y del calendario del próximo Presupuesto General. Este trámite supone el primer paso administrativo para preparar unas cuentas. El equipo de Gobierno quiere aprobar las cuentas antes de final de año. Así, entrarían en vigor en enero.
El concejal de Economía y Hacienda, Juan Carlos Redondo, ha avanzado que los presupuestos mantendrán la línea de los tres primeros años de mandato, con una nueva bajada de impuestos, inversiones estratégicas y refuerzo de los servicios públicos municipales. Según ha explicado, las cuentas de 2027 continuarán el camino abierto por el ejecutivo local que lidera Begoña Carrasco. Este camino se basa en la estabilidad institucional, la reducción de la presión fiscal y la mejora de los principales servicios de la ciudad.
Redondo ha señalado que “los presupuestos de 2027 van a continuar por el camino que ha ido recorriendo el equipo de gobierno que lidera la alcaldesa, Begoña Carrasco, durante estos tres primeros años de mandato”. En este sentido, ha defendido que este periodo ha supuesto “el inicio de una nueva etapa para Castellón basada en la estabilidad institucional, la bajada de impuestos, un impulso a las inversiones estratégicas para seguir transformando la ciudad y la potenciación y mejora de los principales servicios públicos municipales”.
Nueva bajada del IBI y tasa de terrazas suspendida
El responsable municipal ha insistido en que las cuentas del próximo ejercicio mantendrán el compromiso de reducir el Impuesto sobre Bienes Inmuebles hasta en un 10% durante la legislatura. Además, el Ayuntamiento prevé conservar las bonificaciones incluidas en la nueva ordenanza fiscal de la tasa de basura . Por cuarto año consecutivo, mantendrá suspendida la tasa de terrazas para la hostelería.

Redondo ha afirmado que “las cuentas de 2027 seguirán bajando impuestos a los castellonenses, cumpliendo con nuestro compromiso de reducir hasta en un 10% el IBI durante la legislatura”. También ha añadido que se mantienen “todas las bonificaciones de la tasa de basura que recoge la nueva ordenanza fiscal” y la suspensión de la tasa de terrazas a la hostelería para 2027.
El concejal ha vinculado esta planificación a la situación económica del consistorio y ha destacado que Castellón es, según ha defendido, la única capital de la Comunitat Valenciana que no está sometida a un plan económico financiero. Esto se debe a que ha cumplido tanto la regla de gasto como la estabilidad financiera. A su juicio, este dato refleja la gestión económica desarrollada por el gobierno municipal en los últimos tres años.
Vivienda, empleo, limpieza y movilidad
El Ayuntamiento plantea que el presupuesto de 2027 tenga como ejes prioritarios la vivienda, el empleo, la limpieza y la movilidad. Redondo ha subrayado que el objetivo es configurar unas cuentas orientadas a mejorar la calidad de vida de los vecinos. Además, buscan avanzar hacia una ciudad “cada vez más verde y sostenible”.
“El presupuesto de 2027 volverá a ser un presupuesto basado en la planificación, la estabilidad y que da respuesta a las demandas de la ciudadanía”, ha indicado el edil. En la misma línea, ha señalado que serán unas cuentas dirigidas a mejorar la calidad de vida de los castellonenses y a impulsar “un Castellón que es también cada vez más verde y sostenible, para lograr una ciudad cada vez más viva”.
Más control del gasto no comprometido
Uno de los puntos destacados de la elaboración presupuestaria será el ajuste del gasto no comprometido del capítulo II. Redondo ha explicado que esta medida no afectará a los grandes servicios que reciben los vecinos. El gasto vinculado a esos contratos ya está comprometido. Tampoco se verán afectados, según ha indicado, los convenios, las subvenciones, las inversiones comprometidas ni los gastos de personal.
El concejal ha señalado que el ajuste responde principalmente al aumento de los gastos estructurales, especialmente por la actualización de precios y costes de los nuevos contratos en vigor. Entre ellos ha citado servicios esenciales como la limpieza viaria y recogida de residuos, el transporte público, Bicicas, el control semafórico, la jardinería, el mantenimiento de parques infantiles y la gestión tributaria y recaudación.
Redondo ha atribuido también parte de esta contención presupuestaria al “bloqueo político e institucional” que, según ha sostenido, existe por parte del Gobierno de España, con unos presupuestos prorrogados desde hace tres años. A su juicio, esta situación impide actualizar las transferencias del Estado al Ayuntamiento.
El edil ha remarcado, no obstante, que este ajuste será “absolutamente temporal y transitorio”. Según ha explicado, la intención del Gobierno municipal es que, una vez entre en vigor el nuevo presupuesto y se liquide el ejercicio de 2026, se pueda incorporar el remanente a las cuentas mediante la primera modificación de crédito de 2027. Esos recursos servirían para reforzar de nuevo el gasto no comprometido del capítulo II. Además, atenderán otras áreas del presupuesto que lo requieran.




