La huelga indefinida en la educación pública valenciana ha arrancado este lunes con piquetes informativos, concentraciones en centros y movilizaciones en distintos puntos de la Comunitat Valenciana, entre ellos Castellón de la Plana, donde el profesorado ha salido a la calle para reclamar mejoras laborales, salariales y educativas.
La protesta forma parte de la convocatoria impulsada por STEPV, CCOO, UGT y CSIF, con el apoyo de ANPE, familias y estudiantes, tras meses de negociaciones sin acuerdo con la Conselleria de Educación. El paro afecta a la enseñanza pública no universitaria y están llamados a secundarlo cerca de 78.000 docentes, con incidencia sobre más de 800.000 alumnos.
En Castellón, la manifestación de la primera jornada se ha convocado a las 11.45 horas en la plaza de las Aulas, dentro del calendario de movilizaciones planteado por las organizaciones sindicales para presionar a la Generalitat y exigir una negociación real. La protesta se enmarca en una jornada con manifestaciones también en València, Alicante y Elche, donde miles de personas han clamado por “una escuela pública de calidad”.
Seguimiento desigual según Educación y sindicatos
El seguimiento de la huelga mantiene una notable diferencia según quien ofrece los datos. La Conselleria de Educación ha situado la participación general en el 47,01% hasta las 13.00 horas, prácticamente la mitad del cuerpo docente. A primera hora, Educación había cifrado el paro en el 23,96% hasta las 10.00 horas.
Los sindicatos, por su parte, elevan el seguimiento a entre el 85% y el 95% del profesorado con datos de las 12.00 horas. Además, desde el ámbito sindical se subraya que en algunos centros el paro alcanza niveles muy elevados porque funcionan únicamente con los docentes incluidos en los servicios mínimos.
Las organizaciones convocantes califican la movilización de histórica e inédita en la educación pública valenciana y reclaman a la Conselleria que se siente a negociar con una propuesta que aborde el conjunto de sus reivindicaciones.
El portavoz de STEPV, Marc Candela, ha celebrado que la primera jornada de huelga está siendo “histórica e inédita” y ha apelado a la Conselleria de Educación a sentarse a negociar con propuestas “reales y efectivas” que den una respuesta satisfactoria a las demandas del profesorado.
Desde CCOO-PV, Xelo Valls ha asegurado que el seguimiento de la huelga está “desbordando” las previsiones y responde al “malestar e indignación” generado tras las declaraciones de la consellera de Educación, a la que atribuye haber tildado a los profesores de irresponsables de cara a sus alumnos.
Para Maica Martínez, de UGT-PV, la huelga acabará cuando la Conselleria “atienda las necesidades” que reclaman para mejorar la educación pública. Por su parte, José Seco, de CSIF, ha destacado que la protesta cuenta también con el apoyo de familias y estudiantes y demuestra que se ha llegado a “una situación límite”.
Una protesta con apoyo de familias y estudiantes
La primera jornada de paro ha incluido piquetes informativos y concentraciones en centros públicos desde primera hora de la mañana. Las protestas reclaman la recuperación del poder adquisitivo, la bajada de ratios, actuaciones en infraestructuras, el refuerzo de plantillas, una educación inclusiva “real”, la reducción de la burocracia y el fomento del valenciano en las aulas.
En València, la manifestación ha partido de la plaza de Sant Agustí a las 12.07 horas y una hora después todavía había manifestantes que no habían podido salir del punto de inicio por la elevada asistencia. La marcha ha recorrido el centro de la ciudad con una pancarta de cabecera bajo el lema ‘Ja n’hi ha prou: menys burocràcia, menys ràtios, més salari, més plantilla y més valencià’.
Durante la movilización se han coreado lemas como “Pels vostres fills estem ací” y un grupo se ha puesto a andar de espaldas al grito de “Anem de cul amb la Conselleria”. También se han exhibido pancartas con mensajes como ‘La docència no pot ser supervivència’, ‘Docents cremats, futur apagat’, “La vocació no pot sostenir-ho tot” o ‘Amb la educació no se paga el lloguer’.
La manifestación de València ha finalizado en la plaza de la Virgen, frente al Palau de la Generalitat, donde los portavoces de los cuatro sindicatos convocantes han tomado la palabra. La imagen de la protesta ha reforzado el apoyo de familias y estudiantes a una huelga que los sindicatos vinculan con la defensa de la escuela pública.
Seis reivindicaciones principales
Los sindicatos plantearon en septiembre una plataforma reivindicativa centrada en seis puntos: recuperación del poder adquisitivo, mejora de las infraestructuras, reducción de ratios, reducción de la burocracia, recuperación de la plantilla docente recortada en los últimos cursos y derogación de la ley de libertad educativa.
La respuesta de la Conselleria se ha centrado en una propuesta económica con una subida salarial para todos los cuerpos de maestros y docentes de Secundaria de 1.050 euros brutos anuales. La cantidad equivale a unos 75 euros al mes, con un incremento progresivo de unos 25 euros brutos mensuales a partir del 1 de enero de 2027.
Las organizaciones sindicales consideran esta oferta “insuficiente” e “irrisoria” y lamentan que no haya respuesta al resto de puntos planteados. Desde los sindicatos se insiste en que el conflicto va más allá de la cuestión salarial y afecta al funcionamiento diario de los centros.
El profesorado denuncia que la sobrecarga administrativa, la falta de personal, las ratios elevadas y las deficiencias en infraestructuras dificultan la atención al alumnado. También insiste en que la situación actual requiere medidas estructurales y no solo una mejora retributiva parcial.
Entre las protestas en centros, el CEIP l’Albereda de València, con alumnado de diversas nacionalidades y necesidades educativas especiales, ha leído un manifiesto para reclamar a la Conselleria “más atención y recursos específicos”, así como la bajada de ratios y mejoras en las instalaciones, entre ellas la climatización.
Choque por los servicios mínimos
Uno de los puntos más conflictivos es el de los servicios mínimos fijados por la Conselleria, especialmente en el profesorado vinculado a las pruebas de acceso a la universidad y a la evaluación final de 2º de Bachillerato.
Los sindicatos han recurrido la resolución ante el Tribunal Superior de Justicia al considerar que los servicios mínimos son abusivos y generan incertidumbre entre el profesorado, especialmente por la referencia a tareas consideradas imprescindibles.
Las organizaciones convocantes cuestionan que no quede suficientemente claro qué funciones debe asumir el profesorado durante la huelga. También sostienen que la resolución puede limitar el ejercicio efectivo del derecho de huelga en un momento clave del curso.
La Generalitat, por su parte, defiende la necesidad de garantizar el funcionamiento básico de los centros y evitar que el alumnado se vea perjudicado en el tramo final del curso. El secretario autonómico de Educación, Daniel MacEvoy, ha pedido responsabilidad al profesorado y ha reclamado que el alumnado no sea utilizado como moneda de cambio.
Educación defiende que los mínimos buscan proteger al alumnado y asegurar la atención en una etapa especialmente sensible por la evaluación final, la organización de los centros y la preparación de pruebas externas.
La Conselleria mantiene los canales de diálogo
La consellera de Educación, Carmen Ortí, ha reconocido que la situación “es compleja” y ha afirmado que mantiene los “canales de diálogo” con la intención de “llegar a acuerdos”.
Ortí también ha trasladado su voluntad de volver a sentarse en la mesa de negociación “lo más pronto posible”. Esa reunión estaba prevista inicialmente para el 9 de junio, aunque la Conselleria plantea adelantar el diálogo si existen condiciones para avanzar.
Las organizaciones sindicales, sin embargo, insisten en que la huelga indefinida no responde a un conflicto puntual, sino a una situación acumulada desde finales del curso pasado. Desde CCOO se reclama una interlocución válida, real y efectiva con la administración autonómica.
STEPV advierte de que no negociará si no hay una propuesta sobre todos los puntos de la plataforma reivindicativa. UGT denuncia un clima de movilización general en todo el territorio valenciano y critica la gestión de la Conselleria por los servicios mínimos y por la comunicación enviada a las familias. CSIF también reclama una propuesta de negociación real y alerta de que la situación es límite en muchos centros.
La primera jornada deja así una huelga con datos enfrentados, movilizaciones en la calle y un conflicto abierto que afecta también a la comunidad educativa de Castellón. La continuidad del paro dependerá de la evolución de las conversaciones entre sindicatos y Conselleria y del impacto que pueda tener la protesta en la recta final del curso.




