Burriana ha iniciado los estudios geotécnicos en los terrenos donde se construirá la nueva Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR). Este es un paso clave dentro del proyecto de infraestructura hidráulica que supone la mayor inversión de la Generalitat Valenciana en la historia de la ciudad. Además, cuenta con un presupuesto de 35 millones de euros.
Los trabajos se desarrollan en la parcela situada entre el Camí de la Pedrera y el Camí Llombai. Se llevan a cabo de forma coordinada entre el Ayuntamiento de Burriana y la Entidad Pública de Saneamiento de Aguas Residuales de la Comunitat Valenciana (EPSAR), junto a la empresa adjudicataria.
En esta fase se están realizando tres sondeos a rotación, dos ensayos penetrométricos D.P.S.H. y una calicata. El objetivo es definir con precisión el perfil estratigráfico del terreno.
Además, para el diseño de las conducciones —tanto colectores como impulsiones— se han previsto diversas calicatas. Estas permiten analizar aspectos constructivos como la estabilidad de taludes, la facilidad de excavación y la capacidad de reaprovechamiento de materiales para el posterior relleno.
Planificación técnica
La planificación técnica establece un espaciamiento máximo de 750 metros entre los puntos de investigación para cubrir todos los trazados proyectados. Con el fin de minimizar molestias a la ciudadanía, se ha descartado la realización de catas en el interior del núcleo urbano. Así se evitan cortes de viales y posibles afecciones a servicios existentes. En el caso de los caminos rurales, los trabajos se ejecutan garantizando siempre un carril libre para el tráfico rodado.
Estos estudios aportan datos fundamentales sobre los parámetros del terreno y la excavabilidad del suelo mediante medios mecánicos o neumáticos. También aportan el análisis de las cimentaciones óptimas para las estructuras previstas en el proyecto.
Una infraestructura clave para el futuro de Burriana
La nueva depuradora sustituirá a la actual planta, construida en 1982 en la zona de Serratella–Los Arcos. Esta planta ha quedado obsoleta tras décadas de reparaciones que no han logrado resolver los problemas de averías y malos olores. La futura EDAR incorporará tecnología de última generación, con sistemas de aireación prolongada, tratamiento de fangos y una estación regeneradora que permitirá la reutilización del agua para riego agrícola.
Una vez finalizadas las obras, cuyo plazo de ejecución es de dos años tras la aprobación definitiva, las instalaciones actuales serán demolidas. Además, el espacio revertirá al municipio, manteniéndose únicamente un bombeo y un tanque de regulación.
El alcalde de Burriana, Jorge Monferrer Daudí, ha señalado que “este proyecto marca un antes y un después en el futuro medioambiental y urbanístico de Burriana”, al tratarse de una actuación esperada durante décadas. Además, ha subrayado que la nueva infraestructura “desbloquea una demanda histórica de los vecinos y representa la mayor inversión de la Generalitat Valenciana en la ciudad, con un desembolso de 35 millones de euros”, y permitirá dotar al municipio de unas infraestructuras hidráulicas de última generación.


