La delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana y candidata socialista a la alcaldía de València, Pilar Bernabé, ha reclamado una confrontación total contra la violencia de género y ha exigido que deje de usarse como moneda de cambio política tras los últimos asesinatos machistas ocurridos en Benidorm y Sevilla.
Bernabé ha realizado estas declaraciones tras el minuto de silencio convocado en València en repulsa por ambos crímenes. Allí ha pedido a los responsables públicos que no guarden silencio ante la violencia machista para preservar acuerdos políticos.
La delegada del Gobierno ha lanzado un mensaje directo a quienes, a su juicio, relativizan esta lacra. Ha advertido de que algunos creen que no hablar de violencia de género puede resultarles útil a corto plazo para aprobar un presupuesto o una ley de acompañamiento.
Según ha señalado, estos cálculos políticos buscan contentar a socios de gobierno. Sin embargo, ha alertado de que quienes actúan así no son conscientes del daño irreparable que causan a la sociedad y al país.
Bernabé ha remarcado que, ante esta realidad, la violencia machista requiere una posición clara y decidida. En sus palabras, ‘la violencia de género requiere una confrontación total, especialmente de quienes estamos y quienes tenemos la responsabilidad de gobernar’.
La representante del Ejecutivo central ha recordado que los dos asesinatos de Benidorm y Sevilla se suman a una larga serie de crímenes. Ha detallado que en lo que va de 2026 se han contabilizado 41 mujeres asesinadas a manos de sus parejas o exparejas en España, seis de ellas en la Comunitat Valenciana.
Para Bernabé, estas cifras describen la dimensión real del problema. Ha afirmado que ‘son unas cifras terribles, unas cifras que nos interpelan como sociedad, que no pueden hacernos mirar hacia otro lado’.
La delegada ha insistido en que estos datos obligan a actuar a todos los niveles institucionales. Ha subrayado que ‘nos obligan a todas las administraciones públicas, a todos los partidos democráticos de este país a reaccionar contra la violencia de género‘.
Unidad frente a la violencia machista
En este contexto, Bernabé ha defendido una respuesta firme y unitaria. Ha asegurado que, frente a la violencia de género, ‘no caben discursos velados ni negociaciones para contentar a socios de gobierno malavenidos’.
Según ha remarcado, cualquier intento de minimizar esta violencia o de diluirla en debates partidistas debilita la protección de las víctimas. Además, ha considerado que envía un mensaje peligroso a los agresores y a toda la sociedad.
Por ello, ha reiterado que la posición de las instituciones debe ser clara, sin ambigüedades ni silencios interesados. Ha pedido que la lucha contra la violencia de género se sitúe por encima de cualquier cálculo político o negociación de gobierno.




