La Fiscalía solicita penas que suman 21 años de prisión para un hombre acusado de someter a su pareja a varios días de agresiones, amenazas, vejaciones y violencia sexual en una vivienda de la provincia de Castellón.
El procesado se encuentra en prisión provisional desde el 4 de septiembre de 2025. Las conclusiones del Ministerio Público son provisionales y los hechos deberán quedar acreditados judicialmente.
Según el escrito fiscal, la relación sentimental estaba marcada por el comportamiento celoso, obsesivo y controlador del acusado. La mujer había tratado de poner fin a la convivencia en varias ocasiones, aunque regresó al domicilio el 29 de agosto de 2025.
La acusación sostiene que, durante los días posteriores, el hombre profirió expresiones humillantes y amenazantes contra la víctima.
Agresiones durante varios días
El 1 de septiembre, el procesado habría agarrado a la mujer por el cuello hasta limitar su respiración y hacerla caer al suelo. Después le habría propinado dos patadas en la espalda.
A la mañana siguiente, la Fiscalía le atribuye una agresión sexual cometida mediante intimidación y aprovechando el estado de sometimiento generado por las agresiones anteriores. El escrito añade que la víctima recibió posteriormente un bofetón, un codazo y una patada.
Durante la tarde del mismo día, el acusado habría agarrado a la mujer por el pelo, la habría arrastrado por el suelo y golpeado repetidamente en la cabeza, el pecho, el rostro y los brazos.
La acusación sitúa un nuevo episodio durante la mañana del 3 de septiembre, después de que la víctima se negara a bloquear varios contactos de su teléfono móvil.
Amenazas con un cuchillo
La Fiscalía sostiene que el hombre volvió a golpearla y que, cuando la mujer trató de refugiarse en el cuarto de baño, forzó su salida y la arrastró de nuevo por la vivienda.
El acusado habría cogido entonces un cuchillo de la cocina, llevado a la víctima hasta el dormitorio y colocado la punta del arma contra su sien mientras la amenazaba. Finalmente habría clavado el cuchillo con fuerza en una mesa.
La mujer sufrió múltiples hematomas y erosiones en distintas partes del cuerpo. Necesitó asistencia médica y tardó siete días en recuperarse.
Quince años por la agresión sexual
La Fiscalía atribuye al procesado un delito de agresión sexual, tres delitos de lesiones, dos delitos de amenazas y un delito de vejaciones. Aprecia la agravante de género en todas las infracciones y la de parentesco en una de las amenazas.
La pena más elevada solicitada es de quince años de prisión por la agresión sexual. A esta petición se suman cinco años por los tres delitos de lesiones y los dos de amenazas, además de 30 días de localización permanente por las vejaciones.
El Ministerio Público también reclama prohibiciones de aproximación y comunicación, privación del derecho a tener y portar armas y diez años de libertad vigilada después del cumplimiento de la pena por la agresión sexual.
En concepto de responsabilidad civil, solicita una indemnización de 450 euros por las lesiones y otros 30.000 euros por los daños morales y las secuelas.






