El Villarreal ha decidido que uno de los mediocentros de la plantilla para la temporada 2026-27 será un jugador de la cantera, una apuesta que ha confirmado el consejero delegado del club, Fernando Roig Negueroles, ante la necesidad de reforzar esa posición tras las salidas de Dani Parejo y Thomas Partney.
Roig Negueroles ha explicado que el club confía en los futbolistas formados en sus categorías inferiores. Según ha señalado, la idea pasa porque uno de los dos mediocentros que lleguen al primer equipo proceda de la base.
El dirigente ha remarcado que el proyecto deportivo mantiene su apuesta por el talento propio. En este sentido, ha apuntado que el club quiere que ese jugador tenga un papel real en la rotación del centro del campo.
‘Contamos con jugadores de calidad que vienen desde la base, por lo que estamos convencidos que uno de esos jugadores tiene que ser de la casa’, ha afirmado el directivo en declaraciones a Radio Vila-rea.
Tres candidatos del filial para el centro del campo
Las opciones que maneja el Villarreal en la cantera para ocupar ese puesto de mediocentro son Alassane Diatta, Carlos Maciá y Cheikh Thiam, tres jugadores que ya han actuado en esa posición durante la pasada temporada en el equipo filial.
En los casos de Diatta y Maciá, ambos han tenido también minutos con el primer equipo en algún momento del último curso. Estas apariciones les han permitido conocer el ritmo competitivo de LaLiga y adaptarse, al menos de forma inicial, a las exigencias del máximo nivel.
La hoja de ruta del club pasa porque los tres centrocampistas realicen la pretemporada a las órdenes de Iñigo Pérez. De este modo, el entrenador podrá evaluar su rendimiento en entrenamientos y amistosos, y decidir qué jugador está más preparado para sumar minutos con el primer equipo.
El cuerpo técnico valorará no solo el nivel futbolístico, sino también la capacidad de cada canterano para asumir responsabilidad en una posición clave. El mediocentro es una zona estratégica del campo, por lo que el club quiere que la elección responda tanto a criterios deportivos como de madurez.
La apuesta por un mediocentro de la casa encaja con la política del Villarreal de combinar fichajes contrastados con jóvenes formados en su estructura. Así, el club pretende cubrir la vacante que dejan Parejo y Partney con un relevo que conozca ya el estilo de juego y la metodología de trabajo de la entidad.







