Vila-real ha abierto el plazo para participar en la próxima Fira de Santa Caterina, una de las citas comerciales y tradicionales más importantes de la ciudad. La edición de 2026 se celebrará el domingo 29 de noviembre y contará con un máximo de 290 puestos autorizados.
Los comerciantes y otros colectivos interesados podrán presentar sus solicitudes hasta el 15 de octubre. El trámite puede realizarse preferentemente mediante el procedimiento específico para autorizaciones de puestos de venta no sedentaria ocasional agrupada disponible en la sede electrónica municipal, además de por los medios previstos legalmente.
La feria mantendrá su recorrido habitual por la avenida del Cardenal Tarancón, la calle de Josep Ramón Batalla, la calle del Hospital, el Raval del Carme y la plaza Mayor. La convocatoria puede consultarse también en el tablón electrónico del Ayuntamiento de Vila-real.
El concejal de Comercio, Hostelería y Mercados, Xus Madrigal, ha destacado que «la Fira de Santa Caterina es una de las tradiciones más queridas de Vila-real y cada año nos permite recuperar el espíritu del mercado tradicional prenavideño, al mismo tiempo que da vida a las calles y genera una importante actividad comercial». El edil ha animado a los posibles participantes que cumplan los requisitos a presentar la documentación dentro del plazo.
La selección de los puestos tendrá en cuenta el carácter tradicional y prenavideño de la feria. Tendrán prioridad productos como belenes, decoración navideña, turrones, frutos secos, artesanía tradicional y juguetes. También podrán participar establecimientos de alimentación con las correspondientes autorizaciones sanitarias y determinados puestos de complementos personales.
En cambio, la convocatoria excluye los puestos de ropa, zapatos, textil y cuero que no tengan procedencia artesanal. Tampoco se admitirán productos generalistas como bisutería o bolsos ni alimentos que carezcan de la autorización sanitaria exigida.
La Fira de Santa Caterina, declarada Fiesta de Interés Turístico Autonómico en 2022, mantiene así su carácter de gran mercado prenavideño y se suma al amplio calendario de tradiciones y celebraciones de Vila-real.





