La Generalitat está ejecutando una actuación de 330.000 euros para estabilizar el talud situado junto al Centre Educatiu Don José Alba de La Vilavella, afectado por el incendio forestal declarado el pasado 25 de julio en la Vall d’Uixó. Los trabajos comenzaron pocos días después del fuego ante los problemas detectados en el entorno del centro escolar.
El vicepresidente tercero y conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación, Vicente Martínez Mus, ha visitado este martes las obras. La intervención afecta a la parte posterior del colegio, donde un talud de tierras presentaba problemas de estabilidad y riesgo potencial de desprendimientos.
Las inspecciones realizadas tras el incendio detectaron elementos deteriorados, procesos de erosión y movimientos superficiales del terreno. La Generalitat optó entonces por tramitar las obras por la vía de emergencia.
Los trabajos llevan varias semanas en marcha y su fase final coincidirá con el comienzo del curso escolar. Según la Generalitat, las obras únicamente afectarán a una parte del patio durante este periodo.
Martínez Mus ha señalado que la actuación se ha «agilizado al máximo para que las molestias se reduzcan al inicio del curso escolar». Además, ha explicado que, desde «los primeros días ya se vió la afectación al colegio, se tramitó la intervención por la vía de emergencia y las obras comenzaros tan sólo un par de días después».
El responsable autonómico también ha indicado que las obras «mejorarán también la infraestructura para prevenir escorrentías en futuros episodios de lluvia».
La alcaldesa de La Vilavella, Anna Carratalà, ha destacado «la rápida actuación» de la Generalitat y ha defendido la coordinación entre administraciones para abordar las consecuencias del incendio.

Un plan de 2,7 millones tras el incendio
La actuación junto al colegio se desarrolla de forma paralela al plan de recuperación puesto en marcha en las zonas afectadas por el incendio de la Vall d’Uixó. El fuego afectó a 12 municipios y alcanzó 9.568 hectáreas, de las que 8.509 corresponden a terreno forestal.
La Generalitat ha destinado 2,7 millones de euros a este plan, elaborado en coordinación con los ayuntamientos afectados. La primera fase se concentra en garantizar accesos seguros a las zonas quemadas y retirar árboles y sedimentos próximos a núcleos de población y vías de comunicación.
Las actuaciones contemplan la apertura de tres nuevos viales forestales, con 2,835 kilómetros en conjunto, además de la apertura y ensanche de otro vial de 0,887 kilómetros.
También está previsto ampliar la plataforma de cinco pistas existentes, que suman 12,886 kilómetros, y restaurar o mejorar el firme de 81,01 kilómetros de caminos y pistas. A ello se añade la retirada de árboles caídos o con riesgo de caída en 44,05 kilómetros de la red viaria.
La segunda fase del plan abordará el control de la erosión, la regulación hidrológica y la recuperación de la vegetación. Estas actuaciones buscan reducir los riesgos derivados de posibles lluvias intensas posteriores al incendio y avanzar en la restauración de las zonas forestales afectadas.








