La Policía Local de Castellón ha cerrado una campaña especial de control y vigilancia en los grupos San Agustín y San Marcos con un balance de 31 denuncias, tras reforzar durante mayo la presencia policial en la zona para mejorar la seguridad ciudadana y la convivencia vecinal.
El dispositivo ha incluido 20 controles policiales distribuidos entre el turno de tarde y el de noche, con el objetivo de cubrir las franjas de mayor actividad y mantener una vigilancia continuada en el entorno. La actuación se ha desarrollado dentro de la estrategia municipal de prevención y presencia policial en distintos puntos de la ciudad.
Balance del dispositivo policial
Durante la campaña, los agentes han controlado 170 vehículos y han identificado a 179 personas. El concejal de Seguridad y Emergencias, Antonio Ortolá, ha explicado que «el objetivo es reforzar la seguridad ciudadana, prevenir conductas de riesgo y garantizar el cumplimiento de la normativa vigente en materia de tráfico y seguridad ciudadana».
Del total de denuncias, 12 han correspondido a ITV caducada y 9 a conducir con el permiso caducado. Además, la Policía Local ha tramitado 2 denuncias por superar la tasa de alcoholemia permitida, 2 por tenencia de sustancias estupefacientes y 2 por carecer de seguro obligatorio.
El balance se completa con una denuncia por exceso de ocupantes en un vehículo, otra por conducir tras haber consumido drogas, una por no utilizar el cinturón de seguridad y una por tenencia de arma blanca.
Respuesta a las demandas vecinales
Ortolá ha subrayado «la importancia de este tipo de campañas como herramienta de respuesta directa a las preocupaciones trasladadas por los vecinos de la zona». En esta línea, ha destacado que «el objetivo del equipo de gobierno es actuar con rapidez y eficacia allí donde se detectan problemas que afectan a la convivencia y a la seguridad ciudadana».
El edil también ha puesto en valor «el trabajo de la Policía Local, que permite intervenir de forma coordinada y sostenida en el tiempo». Según ha señalado, los resultados obtenidos muestran la utilidad de estos dispositivos desde una perspectiva sancionadora, pero también preventiva.
En concreto, Ortolá ha defendido que estas actuaciones «contribuyen a reducir conductas de riesgo y a reforzar la percepción de seguridad en el entorno». También ha indicado que «la presencia policial en estos espacios resulta clave para garantizar el uso adecuado de la vía pública y la convivencia entre vecinos».
El área de Seguridad y Emergencias mantiene así su compromiso de reforzar este tipo de actuaciones periódicas en los puntos del municipio donde se detecten incidencias relevantes, con el objetivo de dar respuesta a las necesidades ciudadanas y consolidar una vigilancia activa.



