Sara Sorribes afronta el Masters 1.000 de Madrid con buenas sensaciones y una mentalidad renovada

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Sara Sorribes llega al Masters 1.000 de Madrid con una mentalidad distinta, menos presión y la confianza reforzada tras ser clave en la clasificación de España para las Finales de la Billie Jean King Cup.

Sara Sorribes afronta el Masters 1.000 de Madrid con la sensación de estar en una etapa nueva de su carrera. La jugadora castellonense, que regresó al circuito a finales del pasado año tras varios meses de parón para priorizar su salud física y mental, asegura que aterriza en la cita madrileña con buenas sensaciones y una mentalidad distinta, más tranquila y enfocada en disfrutar de la competición.

Su vuelta al alto nivel ha llegado después de firmar un papel decisivo en la reciente clasificación de España para las Finales de la Billie Jean King Cup. Sorribes formó parte del dobles que selló el pase del equipo nacional en Eslovenia, un contexto en el que volvió a sentirse importante dentro de un vestuario y a recuperar sensaciones positivas en la pista.

La tenista explica que ahora vive el tenis de otra forma. Reconoce que antes este deporte lo ocupaba todo en su vida, mientras que en la actualidad, aunque sigue siendo una prioridad, ha aprendido a darle un espacio más equilibrado. Esa nueva perspectiva, surgida tras detenerse para cuidar su salud física y mental, le permite competir con más calma y con una sensación de libertad que antes no tenía.

Cambio de mentalidad y peso del equipo

Sorribes detalla que llega a Madrid con una sensación muy diferente a la de otros años, se siente bien, serena y con ganas de competir, pero sin la presión constante que antes la acompañaba. Explica que ahora se escucha mejor a sí misma, algo que interpreta como una capacidad renovada para detectar cuándo necesita frenar, ajustar entrenamientos o priorizar el descanso. Con ello, asegura que es capaz de disfrutar realmente dentro de la pista, algo que considera clave en esta nueva etapa.

Dentro de este cambio, la Billie Jean King Cup ha sido uno de los puntos más significativos. Para Sorribes, jugar para España tiene un valor especial porque, en sus palabras, se trata de un contexto distinto al del circuito individual, donde se pasa a formar parte de un equipo y el resultado ya no depende solo de una misma. Señala que, después de todo lo vivido, volver a compartir pista con sus compañeras y sentir de nuevo ese respaldo colectivo ha sido muy importante, hasta el punto de que percibe que echaba en falta esa energía de grupo.

En cuanto al Masters 1.000 de Madrid, la castellonense define el torneo como una cita única. Jugar en casa, rodeada de público local y de un ambiente conocido, le genera una mezcla de presión y motivación muy particular. Admite que las expectativas pueden aumentar cuando se compite ante la propia afición, pero insiste en que intenta centrarse en la parte positiva y aprovechar ese impulso extra para rendir al máximo.

De cara al torneo, Sorribes mantiene un enfoque centrado en el proceso más que en el resultado. Prefiere no marcarse objetivos cerrados en cuanto a rondas y prioriza cómo quiere competir en cada partido. Su intención es ser valiente, mantenerse sólida y ser fiel al trabajo que viene realizando en los entrenamientos. Considera que, si consigue sostener esa forma de jugar y respetar su plan, tendrá opciones de rendir a un nivel alto en la tierra batida madrileña, sin perder de vista el equilibrio personal que la ha llevado hasta este punto.


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