El 42,3 % de los más de tres millones de conductores valencianos no ha revisado su visión de forma periódica, según el Barómetro de la Salud Visual de la población de la Comunitat Valenciana elaborado por el Colegio autonómico de Ópticos-Optometristas (COOCV), que ha advertido del impacto directo de este descuido en la seguridad vial.
El estudio se ha difundido a pocas horas del inicio de la gran operación salida de tráfico del verano. El COOCV recuerda que una buena salud visual resulta clave antes de ponerse al volante, porque conducir implica una alta responsabilidad y cualquier deficiencia puede comprometer tanto la vida del propio conductor como la de quienes viajan con él o comparten la vía.
Según la entidad, el 80 % de la información que se recibe al conducir llega a través de los ojos. La mayoría de decisiones al volante empieza por lo que se ve en la carretera. Por tanto, el estado de la visión influye de manera directa en la capacidad de reacción del conductor.
Además, se estima que un 20 % de los accidentes de tráfico tiene relación directa o indirecta con problemas de visión. Estos fallos pueden deberse a graduaciones desactualizadas, enfermedades oculares no detectadas o un cansancio visual que el conductor no identifica a tiempo.
Revisiones visuales y dificultades al volante
El presidente del COOCV, Rafael Pérez Cambrodí, ha insistido en que las revisiones periódicas de la vista son esenciales. Según ha señalado, estas revisiones ‘son fundamentales para garantizar que se disfruta de la mejor visión para una conducción segura y responsable’. Ha defendido que no solo hay que controlar la agudeza visual, sino también otros aspectos como la sensibilidad al contraste o la visión nocturna.
El barómetro refleja que el 54,3 % de los conductores valencianos reconoce tener alguna dificultad visual que afecta a su seguridad al volante. Esas dificultades aparecen sobre todo en situaciones de poca luz, al anochecer o de noche, y en episodios de mal tiempo, con lluvia intensa, niebla o condiciones de baja visibilidad.
En estos contextos, una visión deficiente puede retrasar la detección de obstáculos, señales o movimientos de otros vehículos. Eso se traduce en menos tiempo para reaccionar y en un mayor riesgo de accidente, especialmente en vías rápidas y desplazamientos largos propios del verano.
Gafas de sol y deslumbramientos
Para hacer más seguros y confortables los trayectos por carretera, el 73,8 % de los valencianos afirma que utiliza gafas de sol cuando conduce. El COOCV subraya que los haces de luz de otros vehículos y la luz natural intensa, especialmente en las horas centrales del día, son las principales fuentes de deslumbramiento al volante.
A estos factores se suman otras condiciones ambientales, como reflejos en el asfalto mojado, superficies metálicas o cristales de otros coches. Todas ellas pueden reducir de forma brusca la visibilidad del conductor durante unos segundos críticos.
Pérez Cambrodí ha señalado que ‘las gafas de sol con lentes polarizadas son las más apropiadas para conducir ya que reducen los deslumbramientos y facilitan la visión en ambientes muy luminosos, disminuyendo los reflejos e incrementando el contraste’. Este tipo de lentes permite distinguir mejor los detalles de la calzada y de su entorno.
El estudio indica también que un 92,3 % de los valencianos compra sus gafas de sol en ópticas físicas, en un 80,4 %, o en páginas web de establecimientos sanitarios de óptica, en un 11,9 %. El COOCV interpreta este dato como una muestra de confianza en los productos supervisados por profesionales sanitarios.
A la hora de elegir gafas de sol, el 61,3 % de las personas encuestadas considera que el criterio principal es la protección frente a las radiaciones ultravioletas. Muy por detrás se sitúa el 20 % que da prioridad al precio, el 11,7 % que valora sobre todo el estilo y el 6,1 % que se fija principalmente en la marca.
Además, el 69,4 % de la población considera que las gafas de sol deberían catalogarse como un producto sanitario y no como un simple elemento de protección individual, tal y como se encuentran clasificadas en la actualidad. Esta percepción refuerza, según el COOCV, la importancia de integrar el cuidado de la visión en los hábitos cotidianos, especialmente en la conducción.









