El president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, ha aprovechado su primer discurso del 9 d’Octubre para llamar a los valencianos a trabajar sin hacer ruido y sin pedir permiso para ser lo que son, con el objetivo de dejar una Comunitat Valenciana más próspera, más segura y más unida a las próximas generaciones.
En su intervención por el Día de la Comunitat Valenciana, Pérez Llorca ha subrayado que más de cinco millones de personas han celebrado en paz y en libertad su día. Ha insistido en que los valencianos no viven instalados en la confrontación, sino que esperan soluciones y no ruido.
El president ha defendido que los grandes desafíos requieren grandes entendimientos. Por ello ha considerado que hay políticas que tendrían que ir más allá de los gobiernos de turno. Ha citado la vivienda, la educación, la ciencia, las infraestructuras, la cohesión territorial y la sostenibilidad de los servicios públicos, que, a su juicio, no pueden empezar de cero cada cuatro años.
Valencianos sin complejos
Pérez Llorca ha reivindicado la voz propia del pueblo valenciano, que, según ha dicho, no necesita gritar pero se tiene que hacer escuchar. Ha recalcado que no es la voz del enfrentamiento ni del victimismo, sino la de un pueblo trabajador, abierto y generoso, que no quiere ser más que nadie, pero tampoco acepta ser menos.
Ha llamado a ser, en sus palabras, valencianos sin complejos y no la sucursal de nadie, además de españoles sin dudas y europeos sin reservas. Ha pedido defender los intereses de la ciudadanía valenciana con serenidad, determinación y rigor institucional.
En este marco, ha reclamado el agua que necesita ya el campo valenciano y las infraestructuras necesarias para seguir creciendo. También ha exigido una financiación autonómica justa, porque, según ha denunciado, los valencianos llevan demasiados años pagando como el que más pero recibiendo menos que otros.
Pérez Llorca ha calificado esta situación de injusticia y ha advertido de que las injusticias no se gestionan ni se pactan, sino que se corrigen. Ha dejado claro que, a su juicio, no se piden privilegios, sino igualdad, y que se reclama desde el diálogo, con argumentos, lealtad y serenidad, pero también con firmeza.
Una tierra abierta y diversa
El president ha reivindicado el legado que dejó Jaume I hace 750 años, un legado que, ha asegurado, no se quiere cerrar y que crece con cada generación. Ha ligado ese legado a la llegada de nuevos alicantinos, castellonenses y valencianos procedentes de todo el mundo, que han elegido esta tierra para estudiar, trabajar y vivir.
Ha descrito la Comunitat Valenciana como una tierra hecha de capas de gente que viene a trabajar y a respetar las leyes y costumbres. Ha añadido que esas personas aportan lo mejor de sí mismas y hacen suya esta tierra para ser un valenciano más.
Pérez Llorca ha defendido que la Comunitat está orgullosa de hablar en valenciano o en castellano, en libertad. Ha afirmado que la identidad valenciana nunca ha necesitado ir contra nadie para ser ella misma, ni renunciar a nada para ser, a la vez, una parte esencial de España y de Europa.
Según ha señalado, lo que los valencianos quieren ser no se pide, sino que se ejerce y se defiende, aquí y ahora, aquí y donde haga falta.
El valor del autogobierno y las señas de identidad
El jefe del Consell ha subrayado que el autogobierno permite gestionar los servicios públicos y garantiza que las señas de identidad pertenecen a todos. Ha remarcado que la Senyera no tiene peajes, que la lengua no pide más complicidad que el afecto y que las tradiciones valencianas no tienen propietarios, porque son de todos.
Ha defendido que este 9 d’Octubre es una oportunidad para proclamar, con serenidad pero con firmeza, que nadie tiene derecho a apropiarse de aquello que es de todos. Además, ha reclamado una tierra que cuide más y mejor, donde los jóvenes puedan trabajar y acceder a una vivienda, y donde la economía facilite la vida de las familias.
El president ha insistido en que cada generación es la suma de las lecciones aprendidas, algunas muy amargas. En este punto ha recordado la dana de 2024, que, en sus palabras, golpeó con una crueldad que los valencianos no olvidarán.
Ha asegurado que las víctimas y sus familias estarán siempre en la memoria colectiva. También ha señalado que esa experiencia impulsa el trabajo de reconstrucción y de preparación de una Comunitat Valenciana mejor preparada ante episodios extremos en el futuro.







