El president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, ha defendido en Castellón una Europa “de la unidad, la cooperación y el diálogo”, pero también una Unión Europea que escuche la voz de los agricultores, ganaderos y pescadores y que valore el esfuerzo del sector cerámico en su adaptación a la descarbonización.
Pérez Llorca se ha pronunciado así tras presidir el pleno del Consell en Castellón, durante la lectura de una declaración institucional con motivo del 40 aniversario de la adhesión de España a la Unión Europea. El president ha destacado los beneficios que la integración europea ha supuesto para la Comunitat Valenciana, especialmente en estabilidad, infraestructuras, competitividad y programas de formación, innovación y empleo.
Una Europa que vuelva a ilusionar
El jefe del Consell ha señalado que la Unión Europea “nos ha dado un contexto de estabilidad política, económica y social que a pesar de las distintas crisis que hemos experimentado, nos ha permitido garantizar la democracia, la paz y la convivencia en nuestra sociedad”.
También ha destacado que la consolidación del mercado europeo y la conexión de las economías de los países socios “han impulsado la modernización y el desarrollo de nuestras infraestructuras estratégicas, lo que nos ha permitido ser más productivos y competitivos en los mercados internacionales”.
Pérez Llorca ha abogado por una Europa que “vuelva a ilusionar a los ciudadanos del mismo modo que lo hizo hace 40 años”. En este sentido, ha defendido “la Europa de la unidad, la cooperación, la solidaridad, el diálogo y la seguridad, pero también una Europa que respeta la capacidad de decisión de las instituciones nacionales y autonómicas que forman parte de ella”.
El peso de Castellón y la cerámica
El president ha advertido de que Europa “está definiendo un nuevo rumbo” y ha considerado necesario que la Comunitat Valenciana esté presente para defender su industria, su campo, su talento, su cultura, su lengua y sus intereses.
En clave castellonense, Pérez Llorca ha subrayado que resulta esencial que las instituciones comunitarias valoren “en su justa medida” el esfuerzo que está realizando el sector cerámico, especialmente en la provincia de Castellón, para adaptarse a la descarbonización.
En este punto, ha pedido a Europa que no ponga a esta industria “más palos en las ruedas, sino facilitarle el camino”, en referencia a la necesidad de acompañar al sector en un proceso de transformación que afecta a una de las actividades económicas más relevantes de la provincia.
Campo, pesca y agua
Pérez Llorca también ha reclamado que Europa escuche a los sectores primarios valencianos. “Reclamamos que Europa escuche la voz de nuestros agricultores, ganaderos y pescadores que tienen derecho a continuar viviendo de su trabajo sin que peligre su futuro por unas normativas que resten competitividad y favorezcan la competencia desleal”, ha afirmado.
El president ha considerado “imprescindible” que en Bruselas se escuche la voz del sur y del Mediterráneo, “siempre amenazado por las sequías que ponen en peligro su condición de huerta de Europa”, y que se facilite garantizar agua para todos.
Según ha defendido, la Generalitat trabaja para que Europa escuche estas reivindicaciones, que considera cruciales para avanzar hacia “una sociedad justa, una economía sin trabas y un territorio seguro”.
Fondos europeos y futuro común
Pérez Llorca ha recordado que los fondos europeos han permitido durante estas cuatro décadas desarrollar infraestructuras como Metrovalencia o el Tram de Alicante, mejorar espacios naturales como la Albufera e impulsar programas de formación, innovación y creación de empleo.
El president ha abogado finalmente por una Europa “de los ciudadanos”, sensible con la realidad de los territorios que la componen y que sitúe a las personas por encima de las ideologías.
También ha defendido una Europa “que respeta la cultura, las tradiciones y la idiosincrasia propia de los pueblos que la componen en paz y libertad”. Por ello, ha apostado por una Europa “del diálogo frente a la de la confrontación”, “del acuerdo frente a la de la imposición” y “del sentido común frente a la de los dogmas”.




