La Generalitat ha iniciado esta semana las obras de mejora de la seguridad vial en la CV-222, en los términos municipales de Betxí, Vila-real y Alquerías del Niño Perdido, con una inversión aproximada de 600.000 euros.
La actuación afecta al tramo comprendido entre los puntos kilométricos 0+234 y 6+497. El objetivo es mejorar el estado de conservación de la vía y reforzar la seguridad de la circulación mediante la renovación del firme en las zonas más deterioradas.
La CV-222 forma parte de la red local de carreteras de la Comunitat Valenciana. Conecta la CV-10, en Betxí, con la CV-18, en Burriana, y enlaza a la altura de Alquerías del Niño Perdido con la N-340 y la AP-7. Esta conexión la convierte en uno de los accesos destacados a los grandes corredores viarios de la provincia de Castellón.
En 2025, esta carretera registró una intensidad media de 6.103 vehículos diarios, de los que un 5 % correspondía a tráfico pesado.
Mejora del firme en los tramos más deteriorados
Entre los puntos kilométricos 0+000 y 6+000, la vía cuenta con un carril por sentido y presenta daños en el pavimento. Entre ellos figuran fisuras, deformaciones y pérdida de material en algunas zonas.
Estos desperfectos afectan a la adherencia entre el pavimento y los neumáticos. Por ello, la actuación incluye trabajos de fresado y reposición de la capa de rodadura, con el fin de rehabilitar la superficie de la carretera.
En el tramo comprendido entre los puntos kilométricos 0+234 y 3+379, las obras se centran únicamente en el carril derecho, ya que el carril izquierdo fue asfaltado en 2024 y se encuentra en buen estado.
A partir del punto kilométrico 3+379 y hasta el 6+497, la intervención se ejecuta en ambos carriles y también en los arcenes. Los trabajos tienen una duración estimada de tres semanas.





