El nuevo reglamento de bous al carrer en la Comunitat Valenciana ha quedado aprobado en pleno del Consell y entrará en vigor el 1 de enero de 2027, con cambios que afectan a la seguridad de cadafals y graderíos, a la organización de los festejos y a las condiciones de los animales.
El portavoz del Gobierno valenciano, Miguel Barrachina, ha explicado que «la norma ha partido de una propuesta de la Conselleria de Emergencias e Interior y se ha diseñado teniendo en cuenta el arraigo de estos festejos, que se celebran cada año en más de 260 municipios de la Comunitat Valenciana».
Según ha detallado, el Consell ha valorado también «el impacto económico de los festejos taurinos tradicionales. En 2025, y por tercer año consecutivo, el número de actos de bous al carrer ha superado los 9.000, hasta alcanzar los 9.542 eventos, la cifra más alta desde que existen registros estadísticos».
Refuerzo de las inspecciones y la seguridad
Barrachina ha indicado que el decreto ha actualizado la normativa anterior para adaptarla a los cambios de la última década. El texto ha reforzado de forma especial las medidas de seguridad para el público y los participantes.
Entre las principales novedades, el reglamento ha introducido inspecciones técnicas periódicas obligatorias para cadafals y graderíos. Estas estructuras deberán contar con un expediente técnico oficial que recoja su diseño, el cálculo de las estructuras, el aforo autorizado y los recorridos de evacuación.
El expediente también deberá detallar las operaciones necesarias para asegurar un montaje correcto, así como las labores de mantenimiento y los informes de inspección que se vayan emitiendo. Con ello, la Generalitat busca un mayor control sobre el estado real de las instalaciones que se usan en los festejos.
La norma ha fijado además los intervalos de inspección requeridos para estos elementos, junto con un periodo transitorio de adecuación de seis años. El reglamento ha concretado la información mínima que deberá figurar en la placa de identificación de cada estructura, las materias que se deberán revisar, la calificación de los defectos y los métodos de inspección recomendados.
Otra modificación relevante afecta a las barreras verticales. Reglamento de Festejos Taurinos Tradicionales ha elevado la altura de los barrotes desde los 1,90 metros actuales hasta los 2 metros, también con un periodo transitorio de adaptación de seis años.
Según la Generalitat, el objetivo de este nuevo marco reglamentario ha sido reforzar el control y la seguridad tanto de las plataformas empleadas por las personas participantes como de las gradas desde las que se siguen los espectáculos taurinos.
Condiciones sanitarias y bienestar de los animales
El decreto ha actualizado igualmente los medios sanitarios exigidos en los festejos y las condiciones de los chiqueros y corrales.
En este último ámbito, el texto ha fijado requisitos para asegurar el reposo y el bienestar de los animales. Entre ellos figuran disponer de unas dimensiones adecuadas, contar con toma de agua y ubicarse en zonas cubiertas y a la sombra o con elementos de protección frente a la insolación.
La regulación ha recogido también la presencia de un servicio veterinario de guardia durante los festejos. Además, prevé que los ayuntamientos puedan contratar de forma voluntaria a este tipo de profesionales para reforzar la atención y el seguimiento de los animales.
Suspensión de festejos y nuevas prohibiciones
Otra de las novedades del decreto se centra en la suspensión de festejos ante fenómenos meteorológicos adversos. La norma ha regulado expresamente la posibilidad de cancelar los actos por lluvias intensas o episodios de calor extremo, con el fin de reducir riesgos para los participantes, el público y los animales.
En el apartado de prohibiciones, el reglamento ha incluido supuestos vinculados al comportamiento de las personas participantes. No se permitirá el uso de teléfonos móviles o aparatos de grabación audiovisual cuando supongan un riesgo o un peligro para ellas mismas o para terceros.
Tampoco se autorizará la utilización de calzado inadecuado que dificulte el desplazamiento durante los festejos. Con estas limitaciones, el Consell ha buscado minimizar accidentes derivados de distracciones o de equipamiento poco apropiado para participar en los encierros y sueltas de reses.


