La nueva ley forestal valenciana premiará a quienes ayuden a prevenir incendios

Ejemplo de shortcode con estilo
La Generalitat ha anunciado una nueva ley forestal de la Comunitat Valenciana que simplificará trámites y dará incentivos a quienes colaboren en la prevención de incendios, en plena recuperación del área quemada en La Vall d’Uixó.

La Generalitat ha anunciado que aprobará una nueva ley forestal de la Comunitat Valenciana antes de que acabe la legislatura, con menos trámites administrativos e incentivos económicos para quienes colaboren en la mejora del entorno y en la prevención de incendios. El anuncio ha llegado durante la presentación del plan de recuperación de las zonas afectadas por el gran incendio de La Vall d’Uixó, en la provincia de Castellón.

Juanfran Pérez Llorca ha explicado que la futura norma buscará agilizar los procedimientos que afectan a los montes valencianos. El objetivo es facilitar las actuaciones de propietarios, vecinos y entidades que trabajan sobre el terreno y fomentar prácticas que reduzcan el riesgo de fuego. Según ha señalado, se pretende premiar a quienes mantienen el territorio activo y contribuyen a un paisaje más resistente a los incendios.

Recuperación de La Vall d’Uixó tras el incendio

El president ha detallado estas medidas durante el acto de presentación del plan de recuperación de las zonas afectadas por el incendio forestal de La Vall d’Uixó. Este fuego se inició a finales de julio y ha calcinado unas 9.500 hectáreas, una superficie muy extensa que afecta a espacios naturales, infraestructuras y propiedades privadas de la comarca. Pérez Llorca ha recordado que el incendio aún no se ha dado por extinguido, aunque ya se ha activado la fase de postincendio.

En esta primera fase de recuperación, la Generalitat ha encargado los trabajos a la empresa pública Tragsa, con un presupuesto de 2,7 millones de euros. Estas actuaciones iniciales se centran en la mejora de las pistas forestales y en la intervención sobre árboles quemados que suponen un riesgo para infraestructuras públicas o viviendas. Se trata de garantizar la seguridad y permitir el acceso de los servicios de emergencia, así como de preparar el terreno para las siguientes etapas.

Pérez Llorca ha subrayado que la actuación inmediata en pistas y arbolado es clave para evitar daños añadidos. La caída de árboles quemados puede afectar a carreteras, caminos rurales y líneas eléctricas, y también a casas cercanas al monte. Además, unas pistas en buen estado facilitan el trabajo de los medios de extinción ante posibles rebrotes o nuevos incendios en la misma zona.

Tras esta primera fase, el plan prevé una segunda etapa centrada en la reforestación de las áreas dañadas. En este punto, el president ha avanzado que se plantea cambiar el tipo de arbolado en algunas zonas concretas. La idea es introducir especies más adecuadas desde el punto de vista de la prevención de incendios y de la respuesta del bosque ante episodios de fuego.

Según ha explicado, esta reforestación no se limitará a reponer árboles, sino que buscará un diseño del paisaje más seguro y funcional. Esto incluye analizar qué especies resisten mejor el fuego, cómo se distribuyen en el territorio y cómo se combinan con otros usos del suelo, como la actividad agrícola o el pastoreo. La experiencia del incendio de La Vall d’Uixó servirá, según ha indicado, para ajustar estos criterios.

El president ha enmarcado la futura ley forestal en esta misma lógica de prevención y gestión activa del territorio. La simplificación de la tramitación administrativa pretende evitar retrasos en intervenciones necesarias, por ejemplo, para limpiar montes, gestionar biomasa o adaptar masas forestales a un clima cada vez más seco y caluroso. Con ello se busca reducir la acumulación de combustible vegetal que alimenta los grandes incendios.

Además, los incentivos anunciados quieren reconocer el papel de quienes se implican en el cuidado del entorno forestal. Podrán beneficiarse personas, comunidades y entidades que contribuyan de forma directa a la mejora del monte y a la reducción de riesgos. Aunque el president no ha detallado todavía el tipo de ayudas, ha insistido en que se trata de premiar la colaboración activa.

Pérez Llorca ha insistido en que la Comunitat Valenciana afronta un escenario de incendios cada vez más exigente. Por ello ha defendido que la respuesta debe combinar la recuperación de las zonas quemadas, la prevención a largo plazo y un marco legal adaptado a esta realidad. La nueva ley forestal y el plan de La Vall d’Uixó se presentan así como dos piezas de una misma estrategia para proteger los montes valencianos.