La Guardia Civil ha abierto una investigación a un hombre de 45 años, vecino de Alquerías del Niño Perdido (Castellón), como presunto autor de un delito de maltrato animal, después de que su perro haya aparecido muerto en la terraza de su vivienda tras permanecer, según los agentes, sin acceso a comida ni agua durante un periodo prolongado.
La actuación la han llevado a cabo agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil de Burriana. La intervención se ha iniciado a raíz de unas diligencias remitidas el pasado mes de abril por la Policía Local de Alquerías, que informaba de un fuerte olor procedente de un domicilio del municipio.
Tras recibir el aviso, los agentes del Seprona han realizado una inspección ocular en la vivienda. Durante esa visita han localizado el cadáver del perro en la terraza y lo han trasladado al Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Valencia para determinar con precisión las causas de la muerte.
Maltrato animal y responsabilidad del propietario
Según ha informado la Guardia Civil, los investigadores han concluido que el fallecimiento del animal está relacionado con ‘una situación prolongada de abandono y ausencia de los cuidados básicos necesarios para garantizar su supervivencia y bienestar’. Esta valoración se ha basado en el estado del cuerpo y en las condiciones en las que se ha encontrado la terraza.
Los agentes también han constatado que el propietario habría dejado al perro solo en la vivienda durante meses. Cuando lo han localizado, el animal se encontraba en una situación ‘muy precaria’, rodeado de una gran cantidad de excrementos acumulados, lo que apuntaría a un largo periodo sin atención ni limpieza.
Con estos indicios, el Seprona ha remitido ya las diligencias al Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Nules. En esta documentación se detallan los hechos investigados y se señalan las posibles responsabilidades penales que podría afrontar el propietario como presunto responsable de un delito contra los animales.
La Guardia Civil ha recordado que el abandono de animales, así como la omisión de asistencia veterinaria cuando existen signos de enfermedad o dolor, puede constituir un delito. Esta responsabilidad penal puede darse incluso aunque el animal permanezca físicamente con su dueño, si no recibe los cuidados necesarios para evitar sufrimiento.
El cuerpo de seguridad insiste en que los propietarios son responsables directos del bienestar de sus animales. Deben garantizar alimentación adecuada, acceso continuo a agua, asistencia veterinaria cuando sea necesaria y unas condiciones de alojamiento que eviten cualquier sufrimiento evitable.
Ante situaciones de posible maltrato o abandono, la Guardia Civil recomienda avisar al Seprona a través del teléfono 062, o contactar con la Policía Local. También aconseja aportar la máxima información posible, como la dirección exacta, fotografías, vídeos o testimonios, para facilitar la intervención rápida de los agentes y la protección del animal afectado.





