El juego online está ganando terreno en el mapa de las adicciones y ya marca buena parte de los casos que atiende Patim. La entidad constata en su balance de 2025 que el 26% de las personas atendidas presenta problemas de juego patológico y que, dentro de ese grupo, el 57,4% de los casos ya se desarrolla en entornos digitales, un cambio que, según advierten desde la organización, agrava la complejidad de los tratamientos.
Desde Patim señalan que el perfil clásico de la persona con adicciones hace tiempo que ha dejado de responder a la realidad actual. Según explica el presidente de la entidad, Francisco López y Segarra, «se dibuja un escenario donde la ludopatía y el consumo de varias sustancias al mismo tiempo ganan terreno con rapidez, muchas veces sin que la persona sea consciente de esta realidad, y actúan como catalizadores de vulnerabilidades múltiples».
La memoria de la organización refleja además que las apuestas deportivas concentran el 26% de las prácticas problemáticas vinculadas al juego, mientras que las máquinas tragaperras representan el 25%. Según defienden desde la entidad, la facilidad de acceso y la inmediatez del entorno digital han reducido las barreras de entrada y han acelerado el paso del uso recreativo a la conducta problemática.
El otro gran rasgo que marca la evolución de los casos es el policonsumo. El informe señala que el 45% de las personas atendidas identifica la cocaína como sustancia principal o la combina con alcohol y juego, una mezcla que dificulta los procesos terapéuticos y eleva los riesgos. De hecho, desde Patim subrayan que cocaína, juego y alcohol están presentes, de forma directa o indirecta, en nueve de cada diez intervenciones.
Adicciones, salud mental y cronificación
La entidad también pone el foco en la relación cada vez más estrecha entre las adicciones y la salud mental. El 31% de los casos atendidos presenta patología dual, mientras que la ideación suicida aparece en el 88% de las intervenciones, un dato que, a juicio de la organización, obliga a reforzar la atención psicológica y el abordaje integral.
A ello se suma el inicio temprano de muchas trayectorias adictivas. Según los datos de Patim, el 85% de las personas atendidas comenzó el consumo de sustancias o las conductas adictivas antes de los 18 años, un factor que favorece la cronificación y agrava la evolución de los casos con el paso del tiempo.
El perfil de las personas que acuden a los servicios de la entidad también refleja un envejecimiento progresivo. El 53% de los usuarios tiene más de 42 años y cerca del 30% supera los 50, lo que, según explican desde la organización, evidencia trayectorias largas, sostenidas y en muchos casos invisibilizadas durante años.

Financiación y atención en 2025
La memoria de 2025 recoge además las dificultades estructurales con las que trabaja la entidad. Durante el último año, Patim ha prestado servicio a 1.325 personas mediante 32 programas, aunque el 31% de esos recursos no ha recibido financiación, pese a haber atendido a 422 personas.
En este contexto, Francisco López y Segarra advierte de que «una falta de recursos a la hay que sumar el golpe que ha supuesto este año quedar fuera del reparto del IRPF autonómico» y añade que perder los programas financiados por la ciudadanía a través de la ‘x solidaria’ «ha puesto contra las cuerdas la continuidad de muchas pequeñas y medianas entidades, la base de la red asistencial».
Pese a ello, la organización mantiene sus cinco servicios especializados en Castellón y Valencia y continúa su actividad investigadora. En el balance global de 2025, Patim ha atendido a 476 personas en prevención, 475 en tratamiento, 234 en asesoramiento y 140 en integración laboral.




