El exministro de Administraciones Públicas y expresidente de Red Eléctrica, Jordi Sevilla, ha subrayado en Valencia la profunda transformación que ha experimentado en los últimos años el tejido empresarial valenciano, impulsada por su apuesta por la inteligencia artificial, la digitalización y nuevas tecnologías.
Sevilla ha participado en una nueva edición de Diálogos para el Desarrollo, celebrada en el Hotel Only You Valencia, donde se ha reunido una amplia representación del empresariado de la Comunitat Valenciana. El encuentro lo ha organizado Management Activo y ha contado con el patrocinio de Crédito y Caución, SEIDOR y Unicaja.
En esta jornada también ha intervenido el exministro e ingeniero de Caminos, Canales y Puertos Íñigo de la Serna. Ambos han analizado los principales desafíos que afrontan España y Europa, así como las oportunidades que ofrece el actual escenario del tejido productivo valenciano.
Riesgos económicos y reparto del crecimiento
Durante su intervención, Sevilla ha repasado la evolución reciente de la economía española en un contexto internacional marcado por una creciente incertidumbre. Como ejemplo, ha citado la crisis en el estrecho de Ormuz, que, según ha indicado, ‘está provocando un incremento del precio del petróleo y repercutiendo sobre la inflación y la actividad económica como una nueva variable que sienta grandes riesgos en la evolución de la economía’.
A partir de este escenario, el exministro ha advertido de que España ‘debe prepararse para un ciclo económico un poco menos generoso‘ después de varios años de crecimiento y creación de empleo por encima de la media de la Unión Europea. Ha recordado que este periodo expansivo ha permitido mejorar algunas magnitudes, pero ahora se abren nuevas incógnitas para empresas y familias.
Sevilla ha puesto además el foco en cómo se ha repartido ese crecimiento en la última etapa. Ha señalado que en los últimos años ‘se ha producido un incremento de las rentas empresariales y de las cotizaciones bursátiles, mientras que los salarios reales se han visto condicionados por la inflación y la precariedad laboral’.
En este punto ha defendido la necesidad de avanzar en medidas de redistribución. A su juicio, es imprescindible que los beneficios del crecimiento económico lleguen ‘de manera más equitativa y cohesionada’ al conjunto de la ciudadanía, para reforzar la estabilidad social y la confianza en el modelo económico.
Por su parte, Íñigo de la Serna ha centrado su análisis en la pérdida de competitividad de Europa frente a otras grandes regiones como Estados Unidos y China. Ha explicado que España, dentro de ese contexto, ‘afronta diversas dificultades estructurales adicionales que limitan su capacidad para impulsar determinadas reformas’.
Entre esos obstáculos, De la Serna ha destacado ‘la ausencia de Presupuestos Generales del Estado durante la legislatura y las dificultades existentes para aprobar leyes y poner en marcha políticas de reforma de la Administración’. Estas limitaciones, ha apuntado, añaden incertidumbre regulatoria y complican la planificación a medio plazo de las empresas.
El empleo, la vivienda y el dinamismo económico se sitúan, según ha indicado, entre los principales desafíos económicos y sociales del país. Ha insistido en la necesidad de mejorar ‘el dinamismo económico’ y ha puesto el acento en ‘la productividad y en la necesidad de acometer reformas estructurales que favorezcan la innovación y el crecimiento’.
De la Serna ha remarcado que la educación y la formación son ‘la base para disponer del talento necesario para mejorar la productividad del país y afrontar las necesidades futuras del tejido empresarial’. Ha defendido que solo con profesionales cualificados se podrá aprovechar todo el potencial de la digitalización y de tecnologías emergentes como la inteligencia artificial.
En relación con la Comunitat Valenciana, el exministro ha destacado su posición como uno de los motores económicos del país. Ha atribuido este papel a su fuerte implantación industrial, al peso de la industria manufacturera y a la existencia de un tejido empresarial consolidado, que ha avanzado en la adopción de soluciones digitales y proyectos de innovación.
La presencia de directivos y empresarios en el encuentro ha reflejado el interés del tejido productivo valenciano por anticiparse a los cambios económicos globales. La apuesta por la inteligencia artificial, la digitalización y la mejora de la productividad se ha presentado como un factor clave para sostener la competitividad de la Comunitat Valenciana en los próximos años.




