El incendio forestal declarado en la Vall d’Uixò continúa activo y sin control la mañana de este domingo, con un perímetro superior a los 21 kilómetros, más de 16.000 personas desalojadas en al menos 15 localidades y la población restante de Betxí y de la propia Vall d’Uixò confinada por prevención.
Emergencias de la Generalitat ha informado de que a lo largo de la mañana se incorporarán veinte medios aéreos a las labores de extinción. El objetivo es reforzar el trabajo realizado durante la noche por los equipos terrestres y atacar los puntos más activos del perímetro.
A primera hora, a las 8:07, ya ha volado un primer medio aéreo para realizar un vuelo de reconocimiento. En esta aeronave ha viajado el director de extinción, que ha evaluado desde el aire la evolución del fuego y las zonas de mayor riesgo.
Foco de trabajo en Betxí
Según las mismas fuentes, el incendio sigue activo y los esfuerzos se concentran ahora en el término municipal de Betxí. En este municipio, las personas que no han sido evacuadas permanecen confinadas en sus viviendas como medida de seguridad ante la proximidad de las llamas.
La situación es similar en la Vall d’Uixò, donde también se mantiene el confinamiento de la población que continúa en el casco urbano. Las autoridades intentan así reducir riesgos y facilitar el movimiento de los equipos de emergencia por las carreteras y accesos principales.
Emergencias ha detallado que los bomberos forestales de la Generalitat han trabajado sobre el terreno durante toda la noche. ‘Así siguen esta mañana’, han señalado, destacando el esfuerzo continuado de los efectivos que llevan horas atacando el fuego desde diferentes frentes.
Refuerzo desde Valencia y la UME
El Consorcio Provincial de Bomberos de Valencia ha desplazado un importante contingente para apoyar la extinción. Sus efectivos se han presentado en la base de trabajo establecida a las 4:00 de la madrugada, y el resto del convoy se incorporará progresivamente a lo largo de la mañana.
Este consorcio ya movilizó ayer un coordinador forestal y ocho unidades de bomberos. Para este domingo ha previsto ampliar el dispositivo con dos autobombas propias, nuevas dotaciones de bomberos y una unidad de mando. Este refuerzo busca incrementar la capacidad de ataque directo al fuego y mejorar la coordinación entre servicios.
En paralelo, 65 efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME) permanecen desplegados en la zona del incendio. Su trabajo se centra en contener el avance de las llamas y proteger las áreas habitadas y las infraestructuras más sensibles.
La delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Pilar Bernabé, y la ministra de Ciencia, Diana Morant, avanzaron anoche que se espera la llegada de más efectivos de la UME. Estos nuevos equipos se desplazarán desde los incendios de Madrid para reforzar el operativo en la Vall d’Uixò.
Nuevo incendio industrial en l’Alcora
Mientras continúa la lucha contra el fuego forestal, el Consorcio Provincial de Bomberos de Castellón se ha movilizado además por un incendio industrial en una empresa cerámica de l’Alcora.
Hasta este polígono se han desplazado tres dotaciones de bomberos procedentes de los parques de Plana Baixa y L’Alcalatén, así como una unidad de mando. Su intervención busca controlar el fuego industrial y evitar que afecte a otras instalaciones o provoque riesgos añadidos para la población cercana.
La coincidencia de ambos sucesos ha obligado a repartir recursos entre los distintos focos, aunque el gran incendio forestal de la Vall d’Uixò sigue siendo la prioridad del dispositivo por su extensión, su impacto sobre la población y el número de personas desalojadas y confinadas.










