El incendio forestal declarado el pasado sábado en la Vall d’Uixó, en la provincia de Castellón, ha cumplido su sexto día aún activo, aunque ya perimetrado, tras arrasar 9.300 hectáreas, con un perímetro de 84 kilómetros y 14 municipios evacuados, además de varias urbanizaciones y una pedanía.
Está previsto que los medios aéreos se reincorporen durante la mañana a las labores de extinción. A las 9.00 horas se ha convocado una nueva reunión del CECOPI en el Puesto de Mando Avanzado, que debe actualizar los datos y valorar cómo ha transcurrido la noche.
Hasta ahora, el fuego ha quemado 9.300 hectáreas y mantiene un perímetro de 84 kilómetros. Siguen evacuados catorce municipios, tres urbanizaciones de Betxí y una pedanía de Onda, lo que refleja el amplio impacto territorial del incendio.
El director operativo del incendio, Antonio Rodrigo, ha explicado que aún harán falta unas 48 horas para poder evaluar con mayor precisión la evolución del fuego. Ha advertido también de que la noche ha sido ‘crítica’ para comprobar la eficacia de los trabajos de extinción antes de plantear su posible estabilización.
Evolución del fuego y zonas críticas
El incendio se mantiene en fase activa y, durante este miércoles, los esfuerzos se han concentrado en la cabeza del fuego en la zona de Artana. En este sector se han registrado algunas reproducciones de llama, lo que ha obligado a reforzar los medios. También se ha trabajado de forma intensa en otros puntos sensibles como Onda.
Según ha destacado Rodrigo, la jornada de este miércoles ha sido la más favorable desde el inicio del incendio. Sin embargo, por ahora los responsables de la extinción han evitado darlo por controlado. El director operativo ha señalado que ‘está bastante mejor que días atrás’, pero ha insistido en que las próximas horas serán determinantes.
Las previsiones meteorológicas apuntan a unas condiciones algo más favorables para la extinción. Este escenario permitirá intensificar el trabajo tanto de los medios terrestres como de los aéreos sobre el perímetro ya cerrado, con el objetivo de acercar el incendio a la fase de estabilización y, posteriormente, de control, siempre que no se produzcan nuevas reproducciones de llama en las zonas más activas.









