El incendio forestal declarado el pasado sábado en la Vall d’Uixó, en la provincia de Castellón, ha calcinado ya unas 10.000 hectáreas y mantiene un perímetro de 75,5 kilómetros, mientras sigue activo y sin control y se han relajado algunas restricciones de confinamiento en La Vilavella, Betxí y Onda.
Así lo ha explicado el conseller de Emergencias, Juan Carlos Valderrama, tras la última reunión del día del Centro de Coordinación Operativa Integrada (Cecopi) en el Puesto de Mando Avanzado de la Vall d’Uixó, que tiene previsto volver a reunirse este miércoles a las nueve de la mañana para revisar la evolución del fuego.
Valderrama ha señalado que se mantiene la cifra de 10.000 personas evacuadas por el avance de las llamas. Para reforzar su seguridad, el Cecopi ha decidido además cerrar los accesos por carretera a los municipios y zonas que continúan desalojados.
Apertura parcial del confinamiento
En cuanto a las restricciones, el conseller ha detallado que en La Vilavella se ha levantado totalmente el confinamiento. Sin embargo, se ha advertido a la población de que debe consumir solo agua embotellada durante 72 horas, como medida de precaución por la posible afección de la red de abastecimiento.
En Betxí y Onda la situación es más compleja. En estos municipios se mantiene el confinamiento en la urbanización Nueva Onda y continúan evacuadas las urbanizaciones Solaig y Monserrat, en Onda, y Peña Negra, en Betxí, además de la pedanía de Artesa. Estas zonas se consideran todavía de riesgo por la proximidad del fuego y por la posible necesidad de movimientos rápidos de los equipos de extinción.
El conseller ha insistido en que el incendio sigue activo y ha indicado que se está trabajando ‘intensamente con la diligencia de vocación de servicio, efectividad y eficiencia’. Ha remarcado que la prioridad es la seguridad de la población y de los equipos que combaten el fuego.
Condiciones meteorológicas adversas
Durante la jornada, según Valderrama, se han producido nuevos brotes, pequeños focos y columnas de humo que han complicado de forma notable el trabajo de los 34 medios aéreos desplegados. Las condiciones meteorológicas han vuelto a ser desfavorables, con una inversión térmica similar a la del día anterior.
Esa inversión térmica hace que el humo permanezca pegado al terreno en la zona del incendio. Esta capa de humo impide la visibilidad y, por tanto, no deja operar con seguridad a los helicópteros y aviones de extinción en los sectores con más actividad, como Tales y Alcudia de Veo.
En esa área concreta, los medios aéreos solo han podido incorporarse al operativo a partir de las 17.00 horas. Desde entonces, según ha explicado el conseller, se han producido descargas constantes de agua y retardante cada cinco minutos para intentar frenar la propagación.
La previsión para esta noche es similar a la de la noche anterior, con una humedad relativa alrededor del 80 % y viento flojo no preocupante. Estas condiciones, en principio, pueden favorecer el trabajo de los medios terrestres, que seguirán trabajando sobre el perímetro para consolidar líneas de defensa y evitar nuevos rebrotes.
Replanteo de la estrategia de extinción
El director operativo del Puesto de Mando Avanzado, Fernando Pérez, ha detallado que la inversión térmica ha obligado a replantear la estrategia de extinción y ha retrasado el plan inicial de trabajo. No se han podido ejecutar algunas acciones previstas hasta que ha mejorado la visibilidad.
Una vez se han dado cambios en las condiciones atmosféricas, se ha autorizado la incorporación de los medios aéreos a las zonas más activas. Al mismo tiempo, se ha revisado la estrategia nocturna de los equipos terrestres para adaptarla al comportamiento más reciente del fuego.
Pérez ha indicado que las áreas más conflictivas siguen concentradas en el eje Tales-Benitandús-Veo-Alcudia de Veo y en la carretera de Artana a Eslida. Estos sectores presentan una orografía complicada y abundante masa forestal, lo que dificulta el acceso de los vehículos y favorece los rebrotes.
Según ha añadido, los rebrotes registrados en estas dos zonas se han producido una vez se ha levantado la capa de humo. En esos momentos se han generado ‘arreones de 500, 600, 700 y hasta 800 hectáreas’, con avances muy rápidos del frente de llamas.
Presencia del Gobierno y refuerzo de la UME
La ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant, ha participado también en la reunión del Cecopi celebrada en la Vall d’Uixó. Morant ha subrayado que no se ha tenido que lamentar ninguna víctima mortal, algo que ha considerado prioritario en una emergencia de esta magnitud.
La ministra ha puesto en valor ‘el apoyo a los servicios de emergencias que ponen en peligro sus vidas al hacer su trabajo de servicio público’. Además, ha informado de que la Unidad Militar de Emergencias ha aumentado los efectivos desplegados sobre el terreno para contribuir a la extinción de un incendio ‘como no habíamos vivido en la provincia de Castellón’, ha remarcado.
Morant ha recordado también que el Consejo de Ministros ha aprobado este martes la declaración de zona afectada por emergencia de protección civil para este incendio, ‘incluso con el incendio todavía en marcha’. Este mecanismo, ha valorado, activa distintas medidas y ‘da mucha tranquilidad‘ a los afectados, que podrán acogerse a ayudas y apoyos específicos una vez se evalúen los daños.










