Los vecinos evacuados por el incendio de Castellón esperan volver a casa mientras la Vall d’Uixó acata el confinamiento

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La segunda noche del incendio en la Vall d'Uixó se ha vivido con más calma en los pueblos evacuados, aunque persiste la incertidumbre, mientras el confinamiento se respeta en la Vall d'Uixó, Onda y Betxí.

La segunda noche desde el inicio del incendio forestal declarado en la Vall d’Uixó, en la provincia de Castellón, se ha vivido con más calma en los municipios evacuados, aunque los vecinos siguen nerviosos y pendientes de poder regresar a sus casas, mientras que en las localidades confinadas la presencia de gente en la calle ha sido mínima y la población ha respetado en general la orden de permanecer en el domicilio.

Según han explicado fuentes municipales, el avance de las labores de extinción ha permitido afrontar con algo más de tranquilidad la noche del domingo al lunes, aunque la magnitud del dispositivo y las restricciones siguen siendo muy elevadas. El incendio ha obligado a evacuar a 16.000 personas de 18 municipios y urbanizaciones de Castellón, y mantiene confinadas a 64.000 personas en tres municipios: la Vall d’Uixó, Onda y Betxí.

Más calma entre los evacuados, pero ganas de regresar

La alcaldesa de Eslida, Lucía Doñate, uno de los pueblos evacuados, ha señalado que la noche ha sido ‘más tranquila’ que la anterior, porque la situación del incendio parece ‘más controlada’. Sin embargo, ha admitido que la población está ‘muy nerviosa’ conforme pasan las horas sin poder volver a sus viviendas, algo que este lunes todavía no será posible.

Doñate ha destacado que, por ahora, las llamas no han alcanzado el núcleo urbano. ‘Nosotros hemos tenido suerte, porque aún no nos ha llegado el fuego al pueblo, y esperemos que no llegue’, ha apuntado. La alcaldesa ha explicado además que el número de personas realojadas se ha reducido de 25 a 13. Estas personas han pasado primero por Alcora y Ribesalbes y se encuentran ahora en un albergue de Vila-real, donde han sido redistribuidas para garantizar su atención básica y su descanso.

El alcalde de Alcudia de Veo, Mariano Molina, también ha descrito una situación de relativa calma dentro de la preocupación general. Ha indicado que están ‘tranquilos’, ya que el frente de fuego ‘está lejos’ del casco urbano, y ha expresado su esperanza de que este lunes las tareas de extinción puedan avanzar de forma importante.

Molina ha detallado que inicialmente tenían a cinco personas del municipio realojadas en el pabellón de Onda. Sin embargo, estas personas ya no permanecen allí, porque han sido acogidas por una familia, lo que ha reducido la necesidad de recursos de emergencia en ese punto concreto.

Confinamiento generalizado en la Vall d’Uixó, Onda y Betxí

En los municipios que siguen confinados, la imagen en la calle refleja el impacto de la medida. Fuentes del Ayuntamiento de la Vall d’Uixó han destacado que la población está respetando de forma mayoritaria el confinamiento. Se observa menos tránsito de personas y quienes salen lo hacen para cuestiones esenciales, como la compra de alimentos o gestiones impostergables.

No obstante, las mismas fuentes han señalado que la orden de la Consellera de Emergencias, publicada anoche y que decreta el confinamiento, ‘no es muy exhaustiva’. Esto ha generado dudas en parte del tejido comercial y ha llevado a que algunos establecimientos no vinculados a servicios básicos hayan decidido abrir sus puertas. Aun así, el Ayuntamiento considera que el confinamiento ‘funciona bastante bien y la gente está encerrada en casa’.

La Vall d’Uixó, con unos 35.000 habitantes y además con cuatro barrios evacuados, ha amanecido este lunes con una densa presencia de humo. El viento ha parado y el humo se ha acumulado sobre la población, lo que también ha ayudado a que muchos vecinos permanezcan en el interior de sus casas y refuercen el cumplimiento de la medida.

En este municipio, todos los servicios municipales han cerrado este lunes por el confinamiento, con la excepción de la Policía Local, la brigada municipal y los centros de salud, que mantienen su actividad para atender cualquier incidencia. Esta reorganización de servicios busca reducir al mínimo la movilidad y al mismo tiempo garantizar la seguridad y la atención sanitaria.

En Onda se han adoptado decisiones similares. El Ayuntamiento ha cerrado los edificios municipales, el centro de día y las escuelas de verano, y ha suspendido todas las actividades municipales previstas. Pese a estas restricciones, los dos centros de salud del municipio permanecen abiertos, como en la Vall d’Uixó, para asegurar la asistencia médica básica a la ciudadanía.

En Betxí, incluido también en la orden de confinamiento, la actividad en la vía pública se ha reducido de forma notable, según trasladan fuentes locales. La obligación de permanecer en casa y la incertidumbre por la evolución del incendio han cambiado durante estas horas la rutina habitual de miles de vecinos de la zona afectada.

Aunque las autoridades locales perciben un cierto alivio respecto a la primera noche, la preocupación sigue muy presente entre la población desalojada y confinada. El deseo de volver a la normalidad choca todavía con la necesidad de mantener las restricciones hasta que los servicios de emergencia den por controlado el incendio y pueda garantizarse la seguridad de los habitantes de estos municipios castellonenses.


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