El novillero Ian Bermejo representa a la Escuela Taurina de la Diputación de Castellón en el encuentro mundial de Escuelas Taurinas que se ha celebrado en la plaza de toros de San Marcos, en Aguascalientes.
Una cita de alto nivel que ha reunido a jóvenes promesas del toreo procedentes de distintos países y en la que el castellonense ha vuelto a demostrar su progresión y talento, cuajando “una gran actuación” que le ha permitido situarse entre los mejores novilleros.
Así lo ha asegurado el diputado de la Escuela Taurina, David Vicente, quien ha puesto en valor la actuación de Bermejo, subrayando que “este tipo de experiencias son muy importantes para la formación de los alumnos y reflejan el buen trabajo que se realiza en la Escuela Taurina de Castellón”.
El novillero de l’Alcora rozó con los dedos ser el triunfador del encuentro mundial de Escuelas Taurinas, quedando segundo. El diputado provincial ha valorado muy positivamente el resultado y ha hecho hincapié en que “este logro refleja el esfuerzo, la dedicación y el buen trabajo de Ian que, pese a su juventud, ha sabido estar a la altura de un escenario de máxima exigencia”.
Con este hito, Ian Bermejo consolida su proyección y se afianza como una de las jóvenes promesas más destacadas de la Escuela Taurina de Castellón. En este sentido, David Vicente ha señalado que “este resultado es un impulso muy importante para seguir creciendo, y debe servirle de motivación para mantener la misma dedicación, constancia y esfuerzo que le ha traído a competir entre los mejores novilleros del mundo”.
Así, durante su viaje a México, el joven novillero ha tenido la oportunidad de torear en un escenario emblemático como lo es la plaza de toros de San Marcos, compartir esta experiencia con los alumnos más destacados en el ámbito internacional y seguir creciendo en su aprendizaje dentro de un entorno de máxima exigencia.
David Vicente ha querido agradecer el trato recibido por la Academia Taurina de Aguascalientes, con Claudio Huertas al frente, destacando la hospitalidad, la cercanía y el excelente trato, que “ha permitido a nuestro alumno y profesor vivir una experiencia muy enriquecedora”.



