Castellón ha celebrado este domingo la tradicional l’Enramà con motivo de las fiestas en honor a la Mare de Déu del Lledó, un acto simbólico que ha tenido lugar en la ermita de San Isidro.
La concejala de Ermitas y procuradora de la Basílica de Lledó, Noelia Selma, y el concejal de Agricultura, Gonzalo Romero, han participado en esta cita junto al Perot de este año, Ramón Guiñón Antonino; el clavario, Jaime Pardo Aragonés; el presidente de la Real Cofradía de la Mare de Déu del Lledó, José Manuel Bou, así como otros miembros de la Cofradía, amigos y familiares.
L’Enramà consiste en la recogida de ramas de naranjo y de otros árboles y plantas, cuyas hojas se conservan para confeccionar el tapiz sobre el que procesionará la Mare de Déu del Lledó durante los días más solemnes de sus fiestas.
Una tradición vinculada a la identidad de Castellón
La tradición, organizada por la Real Cofradía de la Mare de Déu del Lledó, constituye uno de los actos más simbólicos previos al inicio de las celebraciones en honor a la patrona de Castellón.
Las fiestas se desarrollarán durante la próxima semana y tendrán su jornada principal el domingo 3 de mayo, día grande dedicado a la Mare de Déu del Lledó.
Noelia Selma ha destacado que «l´Enramà es uno de esos actos que reflejan a la perfección el valor de nuestras tradiciones y el sentimiento colectivo que existe en Castellón en torno a la Mare de Déu del Lledó. Es una celebración cargada de simbolismo, de identidad y de respeto por nuestras raíces».
La edil ha subrayado también que «estas fiestas forman parte del alma de la ciudad y son una muestra de cómo Castellón sabe mantener vivas sus costumbres más queridas, transmitiéndolas de generación en generación».
Vinculación con la tradición agrícola
El concejal de Agricultura, Gonzalo Romero, ha puesto en valor la relación de esta tradición con el pasado agrícola de la ciudad.
Romero ha señalado que «l´ Enramà representa también la estrecha vinculación de Castellón con su tradición agrícola y labradora, que forma parte de nuestra historia y de nuestra forma de entender la ciudad».
Asimismo, ha recordado que «la devoción a la Mare de Déu del Lledó está profundamente ligada a esa identidad agrícola, ya que la tradición sitúa el hallazgo de la imagen de la patrona en la figura de Perot de Granyana, un labrador que forma parte de la memoria colectiva de Castellón».




