El Villarreal ha visto cómo su efectividad de cara a puerta se ha reducido a la mitad en las tres primeras jornadas de la presente Liga, pese a generar prácticamente el mismo número de remates que en el arranque del curso pasado, lo que se ha traducido en dos empates y una derrota este año frente a las dos victorias y un empate de entonces.
En estas tres primeras jornadas, el equipo ha sumado 52 remates, una cifra muy similar a los 54 disparos que registró en los tres primeros partidos de la temporada 25-26. Sin embargo, el gran cambio se ha producido en el acierto, es decir, en cuántos de esos intentos han terminado en gol.
Mismo número de tiros a puerta, pero la mitad de goles
En el inicio de la pasada campaña y en el de la actual, el Villarreal ha dirigido el mismo número de remates entre los tres palos: diecinueve en cada caso. Por tanto, el volumen de ocasiones claras no ha caído, pero sí su capacidad para transformarlas.
En la temporada 25-26, esos diecinueve disparos a puerta se tradujeron en ocho goles tras las tres primeras jornadas. En cambio, en este inicio de Liga el equipo solo ha marcado cuatro tantos con el mismo número de tiros entre los tres palos.
De este modo, el Villarreal ha pasado de convertir casi la mitad de sus disparos a portería en gol a acertar únicamente en aproximadamente una quinta parte de ellos. Esta falta de puntería ha pesado de forma directa en los resultados del inicio de curso y ha impedido repetir la buena arrancada liguera del año anterior.







