La mayoría de jóvenes valencianos no llega a fin de mes ni ve opción de tener casa propia

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Casi cuatro de cada diez jóvenes valencianos no llega a fin de mes y un 30,9 % ve imposible acceder a una vivienda propia, según un informe de la Fundación SM.

Casi cuatro de cada diez jóvenes valencianos ha declarado que no llega a fin de mes y un 30,9 % ha señalado que ve muy difícil tener una vivienda propia. Estos datos proceden del informe ‘Jóvenes españoles 2026 Comunidad Valenciana’ de la Fundación SM, que ha analizado la situación de la población de entre 15 y 29 años en la Comunitat Valenciana.

El estudio ha concluido que la frustración de la juventud se concentra sobre todo en la economía, el empleo y la falta de tiempo personal. El 39,7 % ha citado los problemas económicos en casa o la imposibilidad de llegar a fin de mes como una de sus principales preocupaciones. Además, el 33,9 % ha apuntado al paro o a tener trabajos mal pagados como otra fuente clave de malestar.

El acceso a la vivienda también ha aparecido como un obstáculo central para la emancipación. Un 30,9 % de los jóvenes ha indicado que no puede aspirar a una vivienda propia. En una escala de 0 a 10, la dificultad de acceder a una vivienda adecuada se sitúa en 6,6 puntos, la cifra más alta entre los retos analizados.

En esa misma escala, los jóvenes han valorado con un 6,1 la dificultad de trabajar en algo que les guste. Formar una familia se ha situado en 5,9 puntos y lograr la independencia económica en 5,8. Estas puntuaciones muestran que casi todos los grandes proyectos vitales se perciben como complicados en el contexto actual.

Trabajo y salario, claves para el proyecto de vida

A la hora de definir qué esperan del empleo, la mayoría ha puesto el foco en el salario. El 42,2 % ha considerado que contar con un buen sueldo es el aspecto más importante en un trabajo. En segundo lugar, el 39 % ha destacado disfrutar de un buen ambiente laboral.

Otros factores también han sido valorados, aunque con menor peso. El equilibrio entre vida profesional y personal ha sido señalado por el 25,3 % de los encuestados. La flexibilidad horaria ha resultado relevante para el 23,5 %. Estos datos indican que la juventud no solo quiere estabilidad económica, sino también condiciones que permitan conciliar.

La educación ocupa un lugar central en la vida de los jóvenes valencianos. El 88,3 % ha afirmado que los estudios y la formación son bastante o muy importantes para su futuro. La Fundación SM ha subrayado que este dato sitúa la educación entre los pilares vitales de esta generación.

Sin embargo, la formación también se vive como una fuente de presión. El 27,5 % ha reconocido que los problemas relacionados con los estudios figuran entre las situaciones que más frustración le generan. Esta tensión refleja el peso que tiene rendir bien académicamente en un contexto de incertidumbre laboral.

Ocio más digital y menos centrado en el alcohol

El informe ha mostrado que el ocio de la juventud valenciana se ha orientado cada vez más hacia espacios digitales y domésticos. Ver películas y series en línea, usar redes sociales, navegar por internet o ver la televisión se han consolidado como actividades habituales.

Estas prácticas conviven con salir a comer o cenar y compartir tiempo con amistades, que siguen siendo opciones frecuentes de socialización. En cambio, pierden peso las actividades ligadas al consumo de alcohol y la asistencia a bares y discotecas, que ya no ocupan el centro del tiempo libre como en generaciones anteriores.

En cuanto a los usos concretos de internet, chatear se ha situado a la cabeza, con un 70,2 % de jóvenes que lo realiza de forma habitual. Escuchar música, radio o pódcast y ver películas ha alcanzado al 63 % de la muestra. El 61,1 % ha indicado que utiliza redes sociales de forma regular.

La lectura también mantiene una presencia importante en el día a día. Según el informe, el 55 % de los jóvenes valencianos ha señalado que leer forma parte de sus hábitos cotidianos. Este dato incluye tanto lectura en papel como en soportes digitales.

Insatisfacción con la democracia y tentación autoritaria

La Fundación SM ha destacado que el estudio ha detectado una notable desafección hacia el funcionamiento del sistema democrático. Un 64 % de la juventud valenciana ha declarado estar poco o nada satisfecha con cómo funciona la democracia en la actualidad.

En este contexto de malestar, una parte significativa ha expresado posiciones que abren la puerta a soluciones más autoritarias. El 52,9 % se ha mostrado bastante o totalmente de acuerdo con que a veces hace falta mano dura, aunque se sacrifiquen algunas libertades. Además, el 51 % ha considerado que un régimen autoritario puede permitir una convivencia más pacífica.

Pese a ello, los datos también han reflejado que los jóvenes siguen recurriendo a formas clásicas de participación social y política. El 43,3 % ha secundado alguna huelga. El 38,5 % ha firmado una petición. El 34,6 % ha asistido a una manifestación.

Percepción ambivalente sobre la inmigración

El informe ha recogido opiniones muy matizadas sobre la inmigración entre la juventud valenciana. El 77,4 % ha considerado que las personas inmigrantes deben adaptarse a las costumbres y la cultura españolas. Al mismo tiempo, el 64,3 % ha defendido que se respeten sus costumbres siempre que no contradigan la Constitución.

Una mayoría relevante ha mostrado preocupación por el aumento de la inmigración. El 68,7 % ha afirmado que empieza a haber demasiadas personas inmigrantes en España. Además, el 64,4 % ha declarado que su presencia ha hecho crecer la delincuencia.

Sin embargo, la mitad de la juventud también ha reconocido el papel económico y social de la inmigración. El 54,2 % ha señalado que España necesita a la población inmigrante para mantener su nivel de vida. El 69,3 % ha defendido que se debe atender y acoger a los menores no acompañados.

La visión sobre el impacto laboral de la inmigración se ha mostrado dividida. Un 50,4 % ha indicado que las personas inmigrantes quitan el trabajo a la población española. Este porcentaje refleja un sentimiento de competencia en un mercado laboral que muchos jóvenes perciben como precario y limitado.