La Guardia Civil ha desarticulado una organización criminal presuntamente dedicada a cometer estafas mediante el método conocido como ‘hijo en apuros’, basado en suplantar la identidad de familiares para solicitar transferencias urgentes de dinero.
La operación, denominada JOGAL, ha concluido con cuatro personas detenidas y otras tres investigadas por su supuesta implicación en delitos de estafa, blanqueo de capitales y pertenencia a organización criminal.
La investigación comenzó a raíz de la denuncia presentada por un vecino de Almassora. La víctima recibió un mensaje a través de una aplicación de mensajería instantánea y creyó que estaba hablando con su hija, que supuestamente necesitaba dinero de forma urgente.
Convencido de que atendía una emergencia familiar, el hombre realizó una transferencia de 7.000 euros.
El dinero pasaba por distintas cuentas
Las primeras diligencias permitieron localizar a una mujer de 29 años residente en Oropesa del Mar, presuntamente relacionada con la recepción inicial del dinero obtenido mediante la estafa. Los agentes procedieron a su detención.
El avance de la investigación permitió determinar que el dinero transferido por las víctimas era distribuido de manera inmediata por ‘mulas’ entre diferentes cuentas bancarias.
Posteriormente, los fondos eran sometidos a distintas operaciones económicas para dificultar su localización y ocultar su procedencia ilícita.
Los investigadores también identificaron a otras tres mujeres de entre 41 y 72 años, residentes en Oropesa del Mar y Vegas del Genil, en Granada. Las tres han quedado investigadas por su presunta participación en la estructura económica del grupo.
Detenciones en Castellón, Alicante y Granada
La Guardia Civil identificó posteriormente a un hombre de 39 años residente en Elche, considerado una pieza clave en la gestión y coordinación de las operaciones económicas de la organización.
El sospechoso fue localizado y detenido con la colaboración de agentes de la Guardia Civil de Santa Pola.
Los investigadores también detuvieron a un hombre de 34 años y a una mujer de 25 años, presuntamente encargados de coordinar movimientos económicos y gestionar parte de la operativa del grupo.
La operación se ha desarrollado en las provincias de Castellón, Alicante y Granada. Según la investigación, la organización disponía de una estructura en la que cada integrante desempeñaba funciones específicas para facilitar las estafas y el posterior blanqueo del dinero.
Las diligencias, los detenidos y las personas investigadas han sido puestos a disposición de la autoridad judicial competente.
La Guardia Civil recomienda desconfiar de los mensajes enviados desde números desconocidos en los que un supuesto familiar solicita dinero con carácter urgente. Antes de realizar una transferencia, aconseja contactar directamente con esa persona a través de su teléfono habitual y comprobar la autenticidad de la petición.



