El Centro de Coordinación de Emergencias (CCE) de la Generalitat ha ordenado este jueves el confinamiento de los municipios de Vilavella y la Vall d’Uixò, en la provincia de Castellón, por el incendio de vegetación declarado en La Vall D’Uixò, que presenta una evolución negativa y mantiene activos importantes medios de extinción.
Según ha informado el propio CCE, se ha enviado un Es-Alert a los teléfonos móviles de la población para comunicar de forma inmediata la medida. El mensaje señala que, ‘con motivo del incendio de vegetación de la Vall D’Uixó, se ordena el confinamiento del municipio de la Vilavella’.
Vilavella es una localidad de unos 3.000 habitantes situada en la comarca de la Plana Baixa, en el sureste de la provincia de Castellón. El confinamiento implica que los vecinos deben permanecer en el interior de sus viviendas, cerrar puertas y ventanas y evitar desplazamientos innecesarios hasta nuevo aviso de las autoridades.
Incendio en evolución negativa y despliegue de medios
El Consorcio Provincial de Bomberos de Castellón ha indicado que la evolución del incendio es negativa. Esta situación ha obligado a activar la situación 2 del Plan Especial de Incendios Forestales (PEIF), un nivel que se aplica cuando el fuego puede afectar gravemente a la población o a bienes de especial valor.
Como medida preventiva, los servicios de emergencia han desalojado una urbanización próxima al área afectada por las llamas. Este desalojo busca reducir el riesgo para las personas mientras los equipos de extinción tratan de estabilizar el perímetro del incendio.
En el operativo trabajan un total de siete medios aéreos, entre ellos tres helicópteros y dos aviones, además de numerosos medios terrestres. Esta combinación de recursos permite atacar el fuego desde el aire y desde tierra, enfriar los focos más activos y proteger las zonas habitadas y las infraestructuras cercanas.
El president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, se ha desplazado hasta el Puesto de Mando Avanzado (PMA). Desde allí sigue de primera mano la evolución de los trabajos de extinción y coordina, junto a los responsables técnicos, las decisiones más urgentes para proteger a la población afectada y contener el avance de las llamas.
Las autoridades autonómicas y los servicios de emergencia han insistido en la importancia de seguir en todo momento las indicaciones oficiales. Además, han recordado que la recepción de un Es-Alert implica la necesidad de actuar de inmediato según las instrucciones recogidas en el mensaje, especialmente en episodios de incendios forestales con posible afección a núcleos habitados.










