Baño seguro en verano: los consejos clave para evitar ahogamientos

Ejemplo de shortcode con estilo
La vigilancia de menores, el respeto a las banderas y la prudencia antes de entrar al agua reducen el riesgo de accidentes en playas, piscinas y zonas de baño

La llegada del verano aumenta la presencia de bañistas en playas, piscinas, ríos y otras zonas de baño, por lo que las recomendaciones de seguridad vuelven a ser esenciales para prevenir accidentes y reducir el riesgo de ahogamientos. La prudencia individual, la vigilancia constante y el respeto a las señales son claves para disfrutar del agua con seguridad.

Uno de los consejos principales es atender siempre las indicaciones de los servicios de socorrismo y respetar la señalización. La bandera roja prohíbe el baño, mientras que la bandera amarilla obliga a extremar las precauciones. Ignorar estas advertencias puede aumentar el riesgo ante corrientes, oleaje, cambios bruscos en el estado del mar o zonas no aptas para el baño.

Vigilancia constante de los menores

La supervisión de los menores debe ser permanente y directa. No conviene confiar su vigilancia a otros niños ni distraerse con teléfonos móviles u otras actividades mientras están en el agua o cerca de ella. En playas y piscinas concurridas, unos segundos sin atención pueden ser suficientes para que se produzca una situación de peligro.

También se recomienda prestar especial atención a personas mayores, bañistas con poca experiencia o personas con problemas de movilidad. En estos casos, conviene evitar zonas alejadas de la orilla, espacios sin vigilancia o lugares donde el acceso y la salida del agua puedan resultar complicados.

Alcohol, saltos y entrada progresiva al agua

Otra recomendación básica es evitar el baño después de consumir alcohol o sustancias que puedan alterar la capacidad de reacción. También se desaconseja lanzarse al agua en zonas desconocidas o de poca profundidad, ya que puede haber rocas, desniveles u otros obstáculos no visibles.

La entrada al agua debe hacerse de forma gradual, especialmente después de una exposición prolongada al sol o tras realizar ejercicio físico intenso. Este gesto ayuda a reducir riesgos derivados del cambio brusco de temperatura.

Las colchonetas, flotadores y elementos hinchables también requieren precaución, porque pueden ser arrastrados por el viento o las corrientes. Además, en el litoral es importante respetar las balizas y las zonas reservadas para embarcaciones o actividades náuticas.

En caso de observar a una persona en peligro, lo más seguro es avisar de inmediato a los servicios de emergencia y evitar rescates para los que no se tenga formación. Una intervención impulsiva puede poner en riesgo a más personas. Ante cualquier emergencia, se recomienda contactar con el 112, el 062 o utilizar la aplicación AlertCops.