El Ayuntamiento de Almassora mantiene su oposición a la propuesta de rectificación del deslinde del dominio público marítimo-terrestre en su costa. El consistorio volverá a presentar alegaciones después de que el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico haya rechazado las formuladas meses atrás.
El Gobierno ha abierto ahora un nuevo trámite de audiencia antes de resolver definitivamente el expediente. Almassora aprovechará este plazo para insistir en que la delimitación tenga en cuenta la realidad física de su frente litoral.
El Ayuntamiento rechaza que la línea de ribera del mar se sitúe sobre una zona actualmente pavimentada y consolidada. Según sostiene el consistorio, el trazado planteado afecta al paseo marítimo y al entorno de las viviendas de primera línea.
La administración local reclama que esa línea se sitúe en la zona exterior del denominado muro. El expediente abarca aproximadamente 3.418 metros de costa, desde el límite sur de la zona de servicio del Puerto de Castellón hasta el Paseo Vora Riu.
La alcaldesa, María Tormo, ha asegurado que el consistorio «va a defender a nuestros vecinos y a nuestra playa hasta el final». Además, ha advertido de que el Ayuntamiento «no puede aceptar que una zona pavimentada y consolidada de nuestro frente litoral pase a ser considerada, a estos efectos, como playa».
Tormo ha subrayado las consecuencias que, a juicio del gobierno municipal, puede tener el nuevo deslinde. «Esto no es simplemente una línea sobre un plano. Estamos hablando del futuro de nuestra playa, de nuestro paseo, del acceso a las viviendas de nuestros vecinos y de la posibilidad de seguir reclamando una regeneración que Almassora necesita y merece», ha señalado.
Almassora plantea acudir a los tribunales
El Ayuntamiento no descarta abrir una batalla judicial si el Ministerio mantiene finalmente la delimitación cuestionada. La alcaldesa ha anunciado que el municipio utilizará «todos los instrumentos que estén a nuestro alcance» para defender su posición.
«Primero presentaremos nuestras alegaciones a este trámite de audiencia y, si finalmente la resolución definitiva mantiene los criterios que consideramos perjudiciales para Almassora, acudiremos a la vía contencioso-administrativa y recurriremos donde corresponda», ha afirmado Tormo.
El conflicto por el deslinde discurre en paralelo a otra de las principales reivindicaciones municipales sobre el litoral: la regeneración de la playa de Pla de la Torre.
El Ayuntamiento continúa reclamando al Gobierno de España la ejecución de este proyecto, que prevé una inversión de 8,8 millones de euros. La actuación permanece pendiente de la declaración de impacto ambiental.
El consistorio considera estratégica esta intervención para mejorar y proteger el frente marítimo y mantiene su petición de que avance su tramitación.
«Almassora no pide privilegios. Almassora pide justicia. Vamos a defender nuestro paseo, el acceso a las viviendas de primera línea y vamos a seguir reivindicando la regeneración de nuestra playa», ha concluido la alcaldesa.









